Información útil: Laos para fumadores

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Templo libre de humo

Siempre hemos contado lo fácil que es ser fumador en Asia y, cuanto más al Este, más fácil aún. Salvo el caso de Singapur y las nuevas medidas antitabaco que ganan cada vez más la batalla en Malasia y Tailandia, en el resto de países del Sudeste Asiático apenas existen restricciones para los fumadores y, además, el tabaco es barato. En esta entrada te contamos todos los detalles de cómo es Laos para fumadores.

Una vez más, comenzaré esta entrada disculpando mi adicción a la nicotina que, en absoluto recomiendo, y tampoco hace enorgullecerme de nosotros. Pero, hoy por hoy, es una realidad que afecta a muchos otros viajeros. Para ellos y sólo para ellos, va dirigida esta entrada. Aunque el que quiera conocer los datos para saciar su curiosidad, también es bienvenido.

Night Market de Luang Prabang

A diferencia de otras legislaciones antitabaco de países del Sudeste Asiático que he recogido en este blog, no tengo ninguna referencia de la lucha contra el tabaco en Laos. Yo imagino que el gobierno estableció como prioridad la erradicación de la droga en el país y ha olvidado, en gran medida, la aprobación de una ley contra el consumo de tabaco en lugares públicos. Lo cierto es que desconozco el dato.

Prohibido fumar en las habitaciones de los hoteles

Laos es un país permisivo con los fumadores, en su mayoría extranjeros. Si bien es cierto que no está permitido fumar en el transporte público ni en la mayor parte de los hoteles, es común poder echar un cigarro en la mayoría de restaurantes; aunque quizá, por la costumbre que tenemos los occidentales de no poder hacerlo en nuestros países de origen, no es común que alguien fume mientras los demás comen. Eso está bien. Tampoco está permitido fumar en el interior de los templos –normal- ni en el night market de Luang Prabang, considerado espacio libre de humo.

Prohibido Fumar en una cafetería de Vang Vieng

El tabaco es muy barato en Laos y puede encontrarse en tiendecitas y supermercados, incluso, se ofrece en la carta de los Restaurantes a un precio un poquito más elevado.

El paquete de Camel cuesta unos 16.000 LAK (1´60€), el de Marlboro 15.000 (1´50 €), El LM 8.000 LAK (0´80€) y el Winston Azul 8.000 LAK (No encontramos Winston Rojo). El Marlboro, sin embargo, se incrementa hasta los 23.000 LAK (2´3€) si se adquiere en un restaurante.

Restaurante de Luang Prabang

Un último apunte. Laos es uno de los mayores productores de opio en el mundo. Hasta finales del 2012, Vang Vieng era un paraíso para fumadores de opio de todo el mundo que viajaban hasta Laos para beber Beer Lao, hacer tubing, tomar hongos alucinógenos y colocarse con todo tipo de sustancias. Cada año, morían en el Río Nam Song una media de 25 turistas extranjeros que, absolutamente puestos de todo, recorrían en cámaras de camión los rápidos del río y se estrellaban al tirarse colocados desde la parte alta de los bares situados en la ribera del río.

Puestecillo de comida y tabaco en Vang Vieng

La alta mortalidad de los extranjeros provocó una intervención del gobierno nacional, derruyendo los bares del Río Nam Song y controlando el consumo de estupefacientes. De hecho, la posesión, el consumo o el tráfico de drogas está multado con 500 € a pagar en efectivo a la policía, en el mejor de los casos porque, si el policía es incorruptible, el turista se puede arriesgar a ser condenado a pena de muerte.

El tubing, aún se sigue practicando, pero ya no es la actividad de riesgo de hace años y el desmadre de Vang Vieng ha sido en gran medida erradicado.

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12 Comentarios

  1. ¡Ay, ay, ay!! ¡Hay que dejar de fumar! 🙂
    Lo de los turistas “emporraos” es universal. Es verdad que en esa zona de Asia está penado fuertemente el consumo y posesión de drogas. Incluso, en Singapur, por ejemplo, dicen que algunos antidepresivos son considerados ilegales. Pero bueno, Singapur es muy, muy rígido. Te echan multa por masticar chicle (creo que de hecho está prohibida su venta) Nosotros íbamos “acojonaos”, pero al final no fue para tanto. Pero sí, te puede caer pena de muerte por cualquier “tontería”.
    Yo no fumo, pero lo cierto es que, mirando hacia atrás, me sorprende lo bien que os habéis amoldado a las nuevas restricciones. No habéis destrozado bares ni arrancado marquesinas… ja, ja Es broma.
    Ahora parece impensable que se fume en un restaurante o en un avión.
    Un fuerte abrazo!!

    • Jajajajjaja Lízar, creo que en su día lo pensé.
      Ay Lízar, he dejado de fumar en dos ocasiones y, la verdad, es que no me costó trabajo; la pena fue volver a hacerlo. Lo cierto es que me gusta fumar, aunque eso es lo que decimos todos los que tenemos algún tipo de adicción. Y sé que, llegado el momento, volveré a dejarlo, pero ¡No creas! hay que concienciarse primero para que luego sea fácil.
      Pese a ello, y para redimirme, he de decir que respeto a los no fumadores hasta el punto de que, donde no se puede fumar, ni me dan ganas. Ahora bien, si te soy sincera, aún no hemos visitado Singapur por este motivo; aunque tengo un compañero que ha estado allí y, fumando tres veces más que yo, estuvo la mar de a gusto.
      Y respecto a las drogas… eso sí que es una pena: jugarte la vida por una tontería.
      Besotes

  2. Desde luego que esta información es realmente útil para aquellos que tenemos este condenado vicio. Cuando se viaja nunca se sabe si encendemos un cigarrillo en el lugar equivocado. Un abrazo, Macarena… y feliz Semana Santa, o puente largo santo, je, je, je.

    • Ay David, menos mal que encuentro a alguien de esta rara avis a la que pertenezco y que todo el mundo detesta. No es que te vaya a aplaudir por ello, porque ni yo me siento satisfecha por ser fumadora, pero por el momento ¡Es lo que soy! Así que mejor es tener en cuenta las restricciones en otros lugares.
      Muchos besos.

  3. No soy fumadora, pero de todas formas este tipo de información me parece interesante. Dicen que a veces hay que elegir de entre dos males, el menor. Supongo que eso ha pasado en Laos: ante tamaño consumo de drogas, intentar restringir el consumo de tabaco, parece una cuestión poco importante.

    Tremendo eso que cuentas sobre la muerte de extranjeros. La gente se desmadra mucho cuando viaja…

    Un beso, Macarena, y gracias como siempre por un post tan interesante y práctico para los que fuman. ¡Feliz descanso estos días!

    • Hola Julia,

      Muchas gracias por tu comentario, sobre todo por el respeto que muestras ¿Sabes? Ya tenemos bastante encima los que fumamos para sermones. Creo que todos y cada uno de nosotros sabemos lo mal que hacemos y seguimos haciéndolo. En mi caso, trato de respetar lo más que puedo -porque además, así la ley me lo impone- a los que no fuman, entonces ¿Por qué hay quien no me respeta a mí por ello?

      Ya leerás la entrada sobre Van Vieng. Sodoma y Gomorra era Disneyland comparado con aquello, y realmente es una pena viajar para divertirse y conocer mundo y terminar en una caja de madera por una tontería. O, bueno, pasar el resto de tu vida en una cárcel infesta… o morir condenado por sentencia. Uffff Nunca he entendido este tipo de forma de arriesgarse. Pero bueno, así está el mundo.

      Muchos besos para ti.

  4. Muy buena información para los fumadores, seguro que aprovechan de lo lindo cuando vayan por allí con esos buenos precios que tienen. Yo no he fumado nunca y pienso que si te lo propones tu podras dejarlo, te animo a hacerlo. Un abrazo y feliz fin de semana.

    • Hola Vicensi,

      He dejado de fumar en dos ocasiones y realmente sin esfuerzo; pero ambas he realizado una concienciación previa para conseguirlo. Sólo tengo que encontrar de nuevo el momento y sí, seguro que lo volveré a conseguir.

      Muchas gracias, un beso.

    • ¡Lo sé, Carmen! En cuanto encuentre el momento adecuado, y tú que has sido fumadora sabrás de lo que hablo, te sigo en los buenos hábitos.
      Sí, sí, la verdad que es barato. En realidad lo es en casi todos los países en vías de desarrollo. Las Tabacaleras saben lo que hacen.
      Besotes

  5. Buena información. No he fumado nunca, mis hjos tampoco Solo Mi “santo” y lo dejó hace 25 años, peleamos mucho con él, hasta que se convenció. ganas salud amiga. Niña hay que proponerselo y dejarlo.
    Besos.

    • Ay Laura, lo he dejado dos veces ya y lo sé. Las dos veces anteriores, me conciencié por un tiempo y lo dejé sin esfuerzo, pero… volví a fumar de nuevo. Sé que intentaré dejarlo otra vez, pero he de encontrar el momento para que mi cabecita me ayude con el esfuerzo. Gracias por los ánimos.
      Besotes

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