Ksar El Khorbat

14
971
Bella torre de vigilancia

El Khorbat es un ksar, un pueblo amurallado, construido en barro, que data del siglo XIX y todavía se encuentra habitado.

Ubicado muy cerca de la localidad de Tinejad y a 50 kilómetros de Tinghir, está considerado como el lugar más interesante del Oasis de Ferkla, en el Valle bajo de Todra, al Sur de Marruecos.

Derrumbe en un callejón de El Khorbat
Derrumbe al final del callejón

El nombre El Khorbat, significa en árabe “las ruinas” y se cree que este ksar fue fundado por la tribu árabe de los Beni Maaquil, que se establecieron en la zona allá por el siglo XIV ó XV.

Pequeñas ventanas con postigos de madera
Pequeñas ventanas con postigos de madera

Los pobladores de El Khorbat

Los Beni Maaquil (Banu Maqtil, Banu Maquil, Maqil o Maquil) eran miembros de una tribu árabe de origen yemení que emigraron a África del Norte en el siglo XIII y, puede ser que trajeran el conocimiento de la construcción de los altos edificios de barro tan característicos de algunas ciudades de Yemen, como Shibam – aunque Shibam, concretamente, parece que fue construída en el siglo XVI-.

Torre decorada con motivos bereberes
Paredes exteriores con ornamentación bereber

En el Khorbat, también vive una parte de la población compuesta de agricultores de piel oscura, conocidos como ikabliin.

Oasis del Tafilalet
Palmeras junto al ksar

A lo largo de los siglos, los oasis han sido cultivados por grupos de habitantes de piel más oscura como los harratinesharitin-, los khettater, los gnawas o los ilkabliin; en definitiva, “los negros”, descendientes de los esclavos que provenían del África Negra cuyos antepasados fueron traídos desde el África Subsahariana en las caravanas que llegaban al sureste marroquí.

Habitantes del ksar
Mujeres de El Khorbat

Estas etnias trabajaron como aparceros de diversas tribus conquistadoras que vinculaban su honor a su identidad como guerreros y no a ser trabajadores de la tierra, pastores o extractores de agua para el oasis.

Sólo después de la independencia marroquí esta situación de “semiesclavitud” comenzó a cambiar y, tras su emancipación, “los negros” subsistieron como nómadas hasta que comenzaron a asentarse, en los años 50 y 60, en pueblos como el de Khamilia, junto a las arenas de Merzouga.

A principios del siglo XIX, el antiguo Khorbat fue ocupado por la tribu bereber de los Ait Atta, cuya capital se encontraba en el Oasis de Nkob, que expulsaron a los árabes y aceptaron vivir junto con los ikabliin para perpetuar su esclavitud en las labores agrícolas.

Conjunto arquitectónico de El Khorbat
Vista de El Khorbat

La identidad histórica de Ait Atta está vinculada a un personaje llamado Dadda, o Atta, considerado el antepasado común y padre espiritual, debido a su relación con el santo Moulay Abdellah Ben Hssain, fundador de la zouia Amagharyne y Santo Patrón de la ciudad de Salé.

Los Ait Atta, extendieron el pueblo y construyeron un nuevo muro.

Arquitectura del Desierto
Pozos de luz

En 1860, otra tribu bereber, Ait Merghad, venida del valle del Dadès, expulsó a los Ait Atta de El Khorbat y construyó un segundo ksar justo a él al que llamaron Oujdid, que se convirtió en su capital política. El jefe de la tribu tenía su residencia aquí y fue reconocido por el Sultán de Marruecos.

El ksar restaurado
Nivel inferior del interior del ksour

Los Ait Merghad eran nómadas trashumantes que, desde el Dadès se fueron extendiendo hacia el Este y el Sur ocupando los valles irrigados del Gheris y el Ferkla.

La importancia de El Khorbat se mantuvo hasta el Protectorado, en 1934. Pero, tras esa fecha, los franceses establecieron su “Oficina de Asuntos Indígenas” en Tinejad y transfirieron a ella la administración del Oasis.

Estructura de El Khorbat

El ksar El Khorbat se construyó sobre una planta rectangular. Su trazado está atravesado por una calle central y las puertas de las casas se distribuyen en ocho callejones sin salida perpendiculares a la arteria principal, siendo la única excepción la Casa de Caid, que tiene salida directa a la calle principal y a la entrada principal del ksar, con acceso al exterior.

Puerta de acceso a la fortificación
Ksour de madera y adobe

Las nuevas entradas a las casas que perforan los muros exteriores son más recientes y sobre la mezquita se ha construido un minarete restaurado en su fachada con adobe para no dañar la estética de la construcción.

Parte exterior de la fortificación
Las ventanas inferiores han sido añadidas con posterioridad

Debido a los continuos conflictos tribales que han caracterizado la Historia del Sur de Marruecos, los ksars están rodeados de murallas o muros altos para alojar en su interior a la población en caso de ataques y hacerla inexpugnable frente a los asaltos y el pillaje. Asímismo, y debido a las condiciones climatológicas de la zona, se trata de un pueblo con la estructura de sus calles cubiertas con pozos de luz en los cruces. Las casas se sitúan sobre las calles mismas, proporcionando sombra y paliando los efectos de las molestas tormentas de arena que azotan el desierto. Este tipo de construcción facilita el mantenimiento del calor en invierno, evita el sol ardiente de los días de verano, permite mantener el ganado refugiado y controlado y, además, impide el asalto y los robos. De ahí también la ausencia de ventanas exteriores en los primeros niveles.

Estructuras de palmeras
Techos y vigas de madera de palmera

Al principio, sólo había una entrada en el Ksar que daba acceso a la calle principal, a la casa del Caid y servía de centro de reunión y celebraciones para los habitantes del pueblo. Y es en este lugar donde se ubica el acceso a la mezquita del pueblo.

Pueblos pintorescos de Marruecos
Fachada que da al Centro de Reunión

También hay un total de nueve torres de vigilancia que refuerzan la estructura defensiva del ksar: dos se ubican a ambos lados de la entrada, cuatro en las esquinas, una en el lateral y dos en la parte trasera.

Fortificaciones del Desierto
Muros exteriores

Las casas se alzan entre tres y cuatro niveles, entre 10 y 14 metros de altura, y su planta varía entre los 30 y 200 metros cuadrados.

El material de base empleado para el ksar es la tierra. El nivel del suelo, el primer piso y, en ocasiones, el segundo están construidos a base de tierra apisonada; mientras que el tercer piso está hecho con ladrillos de arcilla, de aproximadamente 30 centímetros, secados al sol. El muro exterior alcanza el metro de ancho hasta los cuatro metros de altura, decreciendo en espesor a medida que va creciendo la construcción en verticalidad para evitar un peso excesivo sobre la base.

Construcciones de adobe
Vigas de madera y rejas de hierro forjado

El uso de  la tierra en la construcción de los ksars del Sur de Marruecos es el ejemplo idóneo de un ancestral sistema económico integrado de agricultura y generación de barro.

Las ventanas exteriores se construían para impedir ataques
Pequeña ventana

Las puertas, las vigas y las estructuras de las ventanas están hechas con madera de palmera, y algunas ventanas poseen rejas de hierro forjado. La decoración exterior está reservada a las partes altas de los edificios y consisten en figuras geométricas hechas con ladrillos y pictogramas del alfabeto tifinagh.

Fíbula amazigh
Representación de una fíbula amazigh

Junto al ksar El Khorbat Oujdid se alza otro llamado El Khorbat Akedim, que dicen, data del siglo XV y posee una estructura mucho más complicada, como corresponde a su antigüedad. Sin embargo, se halla muy deteriorado.

Ksar en ruinas
Vestigios de El Khorbat Akedim

Proyecto de Turismo Responsable para la recuperación de El Khorbat

Fundado en 2002 por tres socios: Ahmed Ben Amar, Joan Castellana y Roger Mimó; y en estrecha colaboración con la Asociación El Khorbat para el Patrimonio y el Desarrollo Sostenible, se puso en marcha un proyecto con el fin de mejorar  las condiciones de vida de los habitantes y organizar un desarrollo sostenible para el oasis.

Niño sentado en una calle interior del ksour
Niño de El Khorbat

El objetivo principal que se trazó en el proyecto fue la utilización del ecoturismo como medio de proteger el Patrimonio Histórico  Arquitectónico de las kasbahs. Porque se estima que a primeros del siglo XX, en los valles presaharianos  de los Ríos Draâ y Ziz, existían más de 1.000 ksars de los que han desaparecido o están en ruinas más de la mitad.

Desagüe de un ksour
Pozo de luz con desagüe

La Asociación ha establecido locales en el interior del ksar para llevar a cabo diferentes actividades que dinamicen la vida económica y cultural de sus habitantes como la artesanía femenina, la escolarización infantil, la alfabetización de mujeres, etc. Además, está llevando a cabo numerosos proyectos dirigidos al mantenimiento y la conservación del ksar entre los que se encuentran el dragado de la acequia, la construcción de una red de saneamiento, el adoquinado de las calles interiores o el mantenimiento y la reestructuración de la muralla exterior.

Calles techadas de un pueblo de Marruecos
Calles cubiertas de El Khorbat

El Ksar El Khorbat ha sido restaurado gracias a la ayuda financiera de la Escuela de Arquitectos Técnicos de Barcelona. El Proyecto ganó el Trofeo marroquí de Turismo Responsable 2010, valores, tradición y cultura, categoría nacional.

Ecoturismo en El Khorbat

Casa Rural de El Khorbat

La Casa Rural de El Khorbat cuenta con 10 habitaciones equipadas con aire acondicionado y cuarto de baño que se ubican en el interior del ksar.

Ventanas con rejas de hierro forjado
Bonitas ventanas

Los precios oscilan entre los 43€ de una habitación individual, 49€ una doble, 57€ una triple, 64€ una cuádruple o 69€ la de cinco personas.

El Museo de los Oasis

Abierto en noviembre de 2002, ocupa un conjunto de tres casas en el interior del ksar. Su planteamiento es didáctico y su objetivo es mostrar al viajero la cultura del Sur de Marruecos.

Calle de Aït Youb
Placa para designar las calles

Abre de 9:00 a 21:00 (pedir la llave en el Restaurante) y la entrada cuesta 20 Dh (Los niños menores de 12 años entran gratis).

Excursiones que parten de El Khorbat

La Asociación El Khorbat organiza excursiones partiendo del ksar y recorriendo rutas cercanas: Gargantas del Todra, Valle del Gheris, Dunas de Merzouga,… por un módico precio. También hace recorridos turísticos por el ksar a pie o en bicicleta.

El Restaurante de El Khorbat

El Khorbat también dispone de un restaurante en el que degustar su especialidad de tagine de dromedario con dátiles.

El restaurante se halla en el corazón del palmeral y posee una amplia terraza con bellas vistas.

También preparan comidas europeas y los precios de sus menús van desde los 8€ a los 15€.

Si te ha gustado... ¡comparte!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Google+
Google+

14 Comentarios

  1. ¡Sensacional Macarena!

    Realmente has realizado una magnifica entrada que es un propio ensayo histórico, cultural y viajero del lugar. Deberías hacer llegar este texto a la Escuela de Arquitectos Técnicos de Barcelona ya que en cierta manera es un homenaje también a su labor. Y desde luego en el lugar estarían muy orgullosos de este artículo que denota además tu pericia en tu profesión como periodista en la redacción y composición. Por otro lado impresionan las alturas de las construcciones y que la base sea la tierra, ciertamente recuerdan a Yemen y sus construcciones tan características. Me gustaría conocer el lugar, gracias por una información tan rigurosa.

    Un gran abrazo.

    • Oh! Miguel, muchas gracias.

      Pero es que, cuando el sitio es bonito, entusiasma. Puede que también te gusten las entradas porque como el blog es nuevo… quizás has notado algo el matiz en el cambio de la línea del mismo. Pero, en realidad, creo que todas las entradas las escribo con igual cariño. Sea como fuere, me alegro que el lugar y la entrada hayan sido de tu agrado.

      Un abrazo!!!

  2. Qué interesante y llamativa la forma de construir en estos ksar. Los muros que adelgazan conforme se asciende, las ventanas solo a partir del segundo nivel, los pozos de luz de los callejones, las propias calles sin salida, su muro exterior. Me parece bien que se restauren algunos, sería una lástima que no quedaran muestras para poder admirarlos.
    Como muchas veces me pasa, me sorprende que haya alojamiento para turistas e incluso restaurante con “menús europeos” en un sitio de apariencia tan modesta. Está claro que me falta mundo :))
    Una entrada estupenda, Macarena. Siempre es un gustazo aprender con vosotros.
    ¡Un beso grande de lunes!

    • Ay Julia ¡Qué te como! ¿Que te falta mundo? Jajajajjajaja

      No te preocupes, para eso estoy yo y ¡No hace falta que te muevas de casa!

      La verdad es que el ingenio del ser humano es increíble, teniendo en cuenta los medios y la antigüedad de las construcciones que, por otra parte, y siendo muy parecida a la que había mostrado anteriormente, no te gustó porque estaba oscurilla. Es que… en Maadid era por la tarde, y aquí la luz era distinta. Por otra parte, ésta está restaurada para ser visitada por el turismo, aunque también está habitada. La otra era “más de batalla”; además que Maadid, y ya lo conté, es la mayor obra arquitectónica del Desierto, así que es una construcción muy muy grande. Y con tanta gente, pues es normal que esté más descuidada.

      ¡Hala pues ya sabes! Cuando vayas… ¡A comer camello con dátiles!

      Un besazo

  3. Viendo las fotos parece increible que existan sitios modermos donde alojarse. Pero hoy con internet.todo está al alcance de todos.
    Me gustan esas calles. Gracias por compartir siempre tan buena información que a lo mejor usamos algún día.
    Buen lunes Macarena.
    Besos.

    • ¡Hola Laura!

      ¡Verás que os veo un día a todos en Marruecos con las motos! Jjjjjjjj Pues estaría chulo…

      El alojamiento, no es tipo Ritz, vaya. Más bien casa Rural con encanto; pero ese es el atractivo ¿No?

      Llevas mucha razón en lo que dices de internet: nos ha unido tanto y nos muestra tantas cosas… Yo, realmente lejos de los inconvenientes de la Red, que sé que los hay, no dejo de verle ventajas, aislados aquí como andamos del mundo…

      Muchas gracias por tu compañía. Un besazo y ¡Feliz Semana!

  4. Qué curioso!! Desconocía esta ciudad, sorprende lo que se puede construir con materiales realmente básicos. Los callejones tienen mucho encanto tienen cierto parecido a los barrios árabes de algunos sitios. Un besazo

    • ¡Hola Asunción!

      Sí ¿Verdad? Es realmente sorprendente cómo el hombre busca soluciones ingeniosas a sus necesidades aun en un medio hostil en donde es poco lo que posee. Pero además, éste es un lugar encantador que han sabido restaurar para adaptarlo al turismo y crear un método de economía sostenible.

      Un beso, Asun. Gracias por tus comentarios.

  5. Toda una lección de Historia, Macarena.
    La verdad es que esas construcciones me tienen fascinado. Son realmente bellas, y el entorno con palmeras y vegetación es idílico. Hay muchas kasbahs o ksar, (creo que es lo mismo ¿no?), que están abandonados, pero aún medio en ruinas, tienen su encanto. Por otra parte están restaurando muchos (algunos con mayor éxito que otros), ya que Marruecos se ha convertido últimamente en un plató gigante de cine. Y sumado al creciente turismo, yo creo que ayuda a que estas magníficas construcciones históricas recuperen todo su esplendor.
    Muchas gracias por enseñarnos ese bonito rincón del sur de Marruecos.
    Un abrazo!!

    • Hola Lízar,

      Hoy me toca empezar con la frase que siempre digo a los de mi familia jjjjjj: “Si es que no leéis El Mundo con Ella”. Tengo una entrada de curiosidades de Marruecos que se llama “Los ksours y las kasbahs” porque no, no es lo mismo; pero no te voy a contar la diferencia para que leas la entrada, que además sé que la leerás. Jjjjjjjjj

      La restauración de este lugar ha finalizado con éxito y, creo que se eligió este sitio, primero porque deben ser pocas las construcciones con este tipo de estructura; segundo por su ubicación privilegiada y su interés histórico; y en tercer lugar, quizá haya sido un proyecto piloto para emplear la misma técnica en la recuperación del resto de lugares similares de Marruecos. De hecho, Roger Mimó ha colaborado en innumerables proyectos de recuperación del Patrimonio Cultural, Arquitectónico, Artístico e Histórico del país.

      Por otra parte, coincido contigo al 100% en tu comentario y pienso que ya iba llegando el momento de impedir que lugares históricos y abandonados decaigan. Era importante que captaran la atención internacional y vayan recuperándose para las generaciones venideras.

      Un abrazo Lízar. Gracias a ti siempre por tus visitas y tus interesantes comentarios.

  6. ¡Madre mía, Macarena! Impresionante artículo de este pequeño pueblo. Cada entrada tuya, o vuestra, es una lección de lo que significa viajar. De entre las cosas que me ha llamado la atención son esos muros, esas calles, que pienso deben mantener una temperatura muy agradable.
    Y bueno, como barcelonés, me alegra que que el Colegio de arquitectos haya realizado esa labor de restauración. Un abrazo

    • ¡Hola David!

      A ver a ver, que aquí cada uno barre para casa. Jjjjjj No han realizado. Han colaborado en su financiación, que no es lo mismo. Que allí en verano hace mucho calor!!!

      Me alegro mucho que te guste la entrada. Y, aunque siempre digo que también nos gusta “turistear” con los tópicos de cada país, nos encanta descubrir lugares en los que no coincides con casi ningún extranjero porque, normalmente, es donde mejor te acogen y donde más puedes tomar el pulso de la vida y la cultura de un lugar.

      Me ha encantado lo de “la temperatura agradable”¡Imagínate! Allí, a la sombrita con el vientecillo corriendo entre las callecitas…

      Un abrazo!!!! Gracias por la visita.

  7. Ayyhhh Macarena!! me estoy enamorando de Marruecos!!
    Con tus entradas, tus explicaciones y tus fotos has conseguido transmitirme la pasión por el desierto y por los pueblos que nos cuentas. A veces pienso, tan cercanos a nosotros y tan desconocidos!!
    Enhorabuena Macarena porque has sido muy didáctica en todas la explicaciones sobre la arquitectura, la cultura, las gentes, etc… y con la información de la casa rural, los restaurantes, el museo, .. y los precios me parecen muy baratos, lo que te digo, que me apunto.
    Pero lo que más me ha emocionado ha sido la implicación en la reconstrucción y conservación para el Patrimonio y el Desarrollo Sostenible de la asociación El Khorbat, un ejemplo para muchos que sólo piensan en ganar más dinero sin aportar nada a la sociedad.
    Y chapeau también a la ayuda de la Escuela de Arquitectos Técnicos de Barcelona por hacer posible la reconstrucción y la conservación.
    Macarena, tu para el Sur y yo para el Norte… tendremos que intercambiar.. jajaja en verano siiii
    Besazos guapa ;-))

    • Jajajajaja ¡Pues en eso estaba Xus! Leyendo tu magnífica entrada sobre Novelda. Desde luego que la Iglesia de la Magdalena me ha cautivado.

      Alguna vez, creo que lo hemos comentado. Pasa con Marruecos igual que con muchos otros países, que es que la gente viaja sin tiempo y a la carrera para hacer la típica foto de instagram y chim pom. Así que de Marruecos se conoce Marrakech, Rabat, Fez, Meknes, las dunas de Merzouga, la Kasbah de Aid Ben Haddou,… Y en cierta manera es algo lógico. Nosotros intentamos viajar pausadamente, pero es verdad que hay lugares en los que tratamos de “captar la esencia” porque el tiempo no es infinito. Pero claro, en Marruecos ¡Jugamos en casa! Así que unas veces vamos allí, otras acá, vamos a este sitio que no lo hemos visto todavía, a aquel que hace tiempo que no vamos,… Vaya, lo que los demás hacéis en la Península.

      Pero sí que es cierto que Marruecos es un país muy muy bonito con una cultura muy diferente a la nuestra. Así que viajar allí es transportarte en el tiempo. Eso, unido al clima, la gente, la gastronomía, los precios, la calidad de los alojamientos y no sé cuántas cosas más, lo hace muy atractivo.

      Así que, ya sabes… ¡Tienes que animarte!

      Un beso enorme.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here