Meknes (II)

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La Medina de Meknes es anterior al reinado de Moulay Ismail. No tan grande como las de Fez o Marrakech, también alberga joyas de la arquitectura medieval.Aunque su gran encanto reside en el hecho de encontrar pocos turistas por sus callejuelas.

Minarete en Meknes
Mezquita en Meknes

Jueves Santo. La lluvia nos daba una tregua; sin embargo, decidimos visitar el centro de Meknes y volver a casa para descansar tres días antes de volver a la rutina. El centro de Meknes, teniendo en cuenta que habíamos estado en algunas zonas de la Ciudad Imperial el día anterior y que, además, ya hemos visto el Mausoleo de Moulay Ismail y hemos visitado la ciudad en ocasiones anteriores, fácilmente llevaría media jornada.

Minarete y murallas de Meknes
Minarete y murallas de Meknes
Balcón en Meknes
Balcón en Meknes

Recordamos, durante el desayuno, el año en que coincidimos con la peregrinación anual del Mulud Aissawa a la que acuden fieles de todo Marruecos. Durante la Fiesta, montan una Feria de cacharritos y un gran mercado al aire libre ¡Hasta compramos una alfombra! Fue en el 2008. Macarena tenía sólo tres años y me acuerdo que su abuelo la llevó a montarse en los cacharritos. Era de día y las atracciones estaban cubiertas con telas porque estaban cerradas, pero el abuelo hizo que los abrieran para ella ¡Qué recuerdos!

Feria en Meknes por el Mulud (2008)
Feria en Meknes por el Mulud (2008)
Feria en Meknes por el Mulud (2008)

En la Festividad del Mulud, los musulmanes conmemoran el nacimiento del profeta Mohamed. Los Aissawas, por su parte, conforman una hermandad, cofradía o tariqa sufí fundada en Meknes, por el jeque Sidi Ben Aissa. Son conocidos por su música espiritual y sus ceremonias; en las que los bailes, llevan a sus participantes al trance. Pese a que los Aissawas prefieren la intimidad de sus rituales, en ciertas fiestas religiosas, muestran su música y hacen públicos sus bailes. Se dice que se trata de los cultos más violentos de Marruecos, ya que sus devotos llegan a comer serpientes y a cortarse con cuchillos. La tumba de su fundador se encuentra en cementerio trasero de la medina.

Desde luego, ningún visitante cuya estancia en Marruecos coincida con el Mulud puede dejar de ir a Meknes y vivir allí esta peculiar celebración.

Gran Mercado durante el Mulud en Meknes
Gran Mercado durante el Mulud en Meknes (2008)

Aparcamos en el centro, un poco más abajo de la Plaza El Hedim y nos adentramos en la medina por la pequeña puerta que hay frente a la Puerta Bab el Mansour, aunque también puede accederse a ella a través de la esquina de la derecha de la Plaza El Hedim. La Plaza El Hedim es grande y animada – sobre todo al caer el sol- y tanto en ella, como en sus alrededores, se encuentran un sinfín de cafeterías y comercios. Es el lugar principal en el que se dan cita los habitantes de la ciudad y, aunque no supera la Plaza de la Jemaa el Fna de Marrakech, su ambiente no puede dudar del parecido.

Aparcamiento junto a la muralla de la Ciudad Imperial de Meknes
Aparcamiento junto a la muralla de la Ciudad Imperial de Meknes
Plaza el Hedim Meknes
Plaza el Hedim Meknes
Bab el Mansour
Bab el Mansour

Caminando sin desviarse por la entrada que he mencionado, se llega directamente a la Medersa Bou Inania, del mismo período que su homónima de Fez, aunque algo más pequeña. Junto a ella, se encuentra la Gran Mezquita y la Medersa Filada. En la medina, además, se encuentran otras 14 medersas y mezquitas.

Exterior Medersa Bou Inania Meknes
Exterior Medersa Bou Inania Meknes
Exterior Medersa Bou Inania Meknes

A la derecha de la Medersa Bou Inania, se llega a la kissaria – mercado cubierto- del siglo XIV. Aquí, además de telas y kaftanes se puede encontrar ropa falsificada y cientos de zapatillas deportivas a precios más asequibles que en Marrakech o Casablanca.

Medina de MeknesMedina de Meknes
Medina de Meknes
Medina de Meknes

La parte trasera de la Medersa, que es el corazón de la medina, da acceso a un mercado descubierto dedicado a la ferretería, el alicatado, las alfombras etc. al final del cual está la muralla de la ciudad y Bab Berdaine, creada originariamente por Moulay Ismail como entrada principal a la Medina. Desde aquí también se accede al Museo Dar Jamai, un palacio del siglo XIX, mandado construir por un oficial de alta graduación durante el reinado del sultán Moulay el Hassan.

Medina de Meknes
Medina de Meknes
Medina de Meknes

La Plaza El Hedim, también da acceso –en el lado opuesto a la medina- a un mercado en el que se venden, además de carne, encurtidos, frutas y verduras, pastas y dulces típicos elaborados con la miel que atrae a decenas de abejas. Es curioso: quizás como cualquier otro mercado de Marruecos; pero ya que me embelesan los mercados tradicionales, y más en lugares como éste, donde se disfruta de los colores y olores en exceso, por no decir que se te pueden ir los ojos viendo cómo los carniceros afeitan el vello de las cabezas de las reses; no puedo más que recomendar su visita.

Mercado de la Plaza El Hedim MeknesMercado de la Plaza El Hedim MeknesMercado de la Plaza El Hedim Meknes
Mercado de la Plaza El Hedim Meknes
Mercado de la Plaza El Hedim Meknes

Hora de comer. Pagamos 20 Dh al guardacoches y nos dirigimos a los restaurantes de comida rápida que se ubican a la entrada de la Ville Nouvelle: unas pizzas del Pizza Hut y algo del McDonald fueron suficientes para engañar al estómago antes de ponernos en marcha y regresar a casa. En cuatro horas y media, y con una frontera casi vacía para sellar la salida, llegamos a Melilla.

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8 Comentarios

  1. ¡Ah, otro dato curiso! la Medina de Meknes es anterior al reinado de este gran sultán sanguinario, Moulay Ismail que fue quien le dió más esplendor y prosperidad a la ciudad.
    ¡Menos mal que la lluvia os dió una tregua! Nos comentas también que para conocer el centro de esta ciudad fácilmente lleva media jornada, supongo que será por su extensión y la cantidad de monumentos que alberga.
    Qué alegría conocer a Macarena tan pequeñita acompañada de su abuelo y en esa feria donde pudo montarse ella sola en los cacharritos, cuando coincidió con la peregrinación anual del Mulud Aissawa.

    Gracias, Macarena, como siempre por estas espléndidas fotografías que acompañan vuestro reportaje de Meknes.

    ¡Un abrazo!

  2. Hola Estrella!
    Muchas gracias a ti siempre.
    La verdad es que Meknes es fácil de visitar porque se trata de una ciudad "muy recogidita".
    Me alegro que te guste la entrada.
    Un saludo

  3. Mira qué suertuda tu Macarenita, que le abrieron las atracciones para ella, hale. Y vaya guapa que estaba con 3 añitos, para comérsela a besos, aunque ahora también está preciosa, pero claro, ya casi hecha una mocita. Preciosas también las fotos. A ver cuándo saco tiempo para clasificar también las mías, jeje. Besos y comparto, Macarena, y muy feliz semanita para los tres :-))

  4. Hola Mayte!
    Muchas gracias por tus palabras. Sé que leyendo mis entradas, te animas a ordenar las fotografías de tus viajes. Albergo la esperanza de poder verlas publicadas en algún momento. Muchas gracias por compartir la entrada.
    Ánimo con tu obra. Muchos besos.

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