Moulay Idriss

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Moulay Idriss es una ciudad santa del Islam. Alberga el Santuario del Sultán Moulay Idriss, fundador de la primera dinastía árabe en Marruecos y representa los inicios del Islam en el país.

Moulay Idriss muestra todo su esplendor una vez al año, en agosto y septiembre, cuando miles de peregrinos de todo el país llegan para disfrutar del moussem en honor a su primer monarca, llamado El Akhbar –“el viejo-“, para distinguirlo de su hijo, que está enterrado en Fes.

Minarete cilíndrico de Moulay Idriss
Minarete cilíndrico de Moulay Idriss

Finaliza nuestra visita a la Ciudad Imperial de Fes. Ahora toca visitar la de Meknes.

La mejor opción, por supuesto, es recorrer los 60 kilómetros que las separan por la autopista A2. Pero queríamos visitar Moulay Idriss y Volubilis; y decidimos ir por la nacional, haciendo el camino más largo.

Presa de Sidi Chahed
Presa de Sidi Chahed

Lo ideal es visitarlas desde Mekines. De Mekines a Volubilis hay tan sólo 30 kilómetros, que se recorren en 45 minutos por la N13. De allí, a Moulay Idriss sólo hay que desplazarse 3 kilómetros.

Para ir de Moulay Idriss y Volubilis desde Fes hay dos opciones: la que ya hemos mencionado, que pasa por recorrer la A2 hasta Mekinés y desde ahí coger la N13 (son 90 kilómetros, pero la carretera es mejor); o, la “menos ortodoxa” que consiste en salir de Fes dirección Moulay Yacoub por la N6 y desviarse por la N4 dirección Bni Ammar, una vez allí, se coge una desviación no señalizada a la izquierda y se recorre la comarcal P7014 que, en realidad, es un camino de cabras que sube hacia la montaña. El camino hasta Bni Ammar no está mal y desde la carretera se vislumbra la presa de Sidi Chahed. Este camino se recorre en aproximadamente hora y media -66 kilómetros-, el mismo tiempo que se emplea en los 92 que hay yendo por la autopista.

Plaza Moulay Idriss
Plaza Moulay Idriss

La peregrinación a Moulay Idriss es una de las más importantes de Marruecos, de hecho, los marroquíes que no pueden permitirse el gasto de peregrinar a la Meca, pueden realizar en su lugar cinco peregrinaciones a la ciudad santa de Moulay Idriss (que es la quinta de las ciudades sagradas del mundo islámico), aunque ello no les permita obtener el título de Hach que se obtiene tras peregrinar a la Meca.

Callejuelas de Moulay IdrissCallejuelas de Moulay IdrissCallejuelas de Moulay Idriss

 

Hasta hace bien poco, en Moulay Idriss no había hoteles porque no se permitía pernoctar a los no musulmanes en la ciudad santa, y aunque hay muchas casas de huéspedes para peregrinos, sólo hay un par de hoteles para turistas, pero personalmente no podría entender el interés de alojarse en Moulay Idriss, salvo en la época de la peregrinación, de la que sí pueden respetuosamente participar los extranjeros.

 Plaza Moulay Idriss
Plaza Moulay Idriss
Plaza Moulay Idriss

Moulay Idriss es una pequeña población que se encuentra ubicada en las dos lomas de dos colinas contiguas – una se llama Khiber y la otra Tasga– que aloja, entre ambas –en la parte baja-, la mezquita y el santuario de Moulay Idriss a los que se accede a través de una gran  plaza blanca con arcos apuntados en la que se encuentran cafetines, puestecillos, y algunas tiendas de objetos religiosos.

Entrada a la colina Tasga de Moulay Idriss
Entrada a la colina Tasga de Moulay Idriss

A la Gran Mezquita y el Santuario de Moulay Idriss – en la colina Tasga o “ville sainte”-, que se encuentran en la hondonada entre ambas montañas, se accede a través del arco central de la plaza, pero está absolutamente prohibido entrar a los no musulmanes por una barrera de madera.

 Santuario de Moulay Idriss
Santuario de Moulay Idriss
Santuario de Moulay Idriss

Hace años, estaba vetado el paso para los extranjeros a la colina Tasga, pero hoy día, esto ha cambiado, y se puede subir y bajar por sus laberínticas callejuelas.

Gran Mezquita de Moulay Idriss
Gran Mezquita de Moulay Idriss
Calles de Moulay IdrissCalles de Moulay Idriss
Calles de Moulay IdrissCalles de Moulay Idriss

En lo alto de la colina Khiber, hay un mirador al que se puede acceder en coche y, además del encanto de sus calles, el principal interés de la visita a esta parte de la ciudad reside en la antigua Medersa de Muolay Idriss que se construyó con piedras sacadas de Volubilis y tiene un minarete cilíndrico cubierto con mosaicos vedes y blancos que recrean un capítulo del Corán.

Minarete redondo de la Medersa de Moulay Idriss
Minarete redondo de la Medersa de Moulay Idriss

 

Callejuelas de Moulay Idriss
Callejuelas de Moulay Idriss

Se había hecho tarde y teníamos un hambre imposible, así que a falta de algo mejor, nos sentamos en un cafetín de la plaza. En todos, como en muchos lugares de Marruecos, hay un mostrador con carne –picada, de ternera, de pollo, en trocitos, entera,…-. Pides la que quieres y en la cantidad que vayas a comer. La pesan, y allí mismo te la asan en un anafre –barbacoa-. Pedimos carne aliñada de pollo y nos la pusieron a la parrilla, y pese que a mí me dio un poco de “no sé qué” porque el señor la toqueteaba con las manos para que se hiciera bien, le dijimos que nos la metiera un una torta de pan y nos comimos unos bocatas sobados buenísimos. Con las bebidas, pagamos unos 3 ó 4 €.

Plaza de Moulay Idriss
Plaza de Moulay Idriss

Lo mejor, fue que el señor del puestecillo “echó el día” con nosotros.

Había un autobús con una excursión de españoles dando vueltas arriba y abajo de la plaza que, deberían de estar a esas horas muertos de hambre como nosotros, pero que –supongo- eran igual de reticentes que yo. Claro que en mi caso, Yayo y Macarena me animan: “el fuego lo mata todo”, “no mires, que ojos que no ven, corazón que no siente”… Pues mira que había chiringuitos, pero allá que nos vieron y se sentaron junto a nosotros después de preguntarnos que qué estábamos comiendo para pedir lo mismo. Pero es que al rato, vinieron unos alemanes que le preguntaron a Macarena si estaba bueno el bocadillo que se estaba comiendo y, como ella les contestó que sí, pidieron “dos de lo mismo”.

La verdad es que las especies me dieron ardores durante todo el día, pero el bocata estaba de rico…

Después de eso, bajamos los tres kilómetros que separan la ciudad santa de Volubilis y realizamos la visita.

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13 Comentarios

  1. Ay, pensaba que no habías estado allí, por eso te lo recomendaba, porque este lugar es realmente precioso e interesantísimo, pero ya veo que no os habéis dejado nada. Pues os espero en Voluvilis, que también me encantó, y esta vez los bocatas los llevo yo y unos almax también, pa' los ardores, jeje.
    Comparto, preciosa, y decirte que tienes un premio para tu blog en mi perfil de Mayte Dalianegra (no en éste de Argonauta). Es el Presentimientos Life Dreams y podrás descargar el logo para ponerlo en tu blog si lo deseas si bajas bastante con el cursor hasta llegar al 8 de mayo (no lo confundas con otro que he dado ayer a otras personas, el Blogger House, que ése no es, el tuyo parece una estatuilla de Óscar, pero en chica, jeje). También puedes encontrarlo entre tus notificaciones, porque le puse tu nombre de G+ (+El mundo con ella). Mi enhorabuena y hasta Voluvilis, feliz finde, besos :-))

  2. No tenía idea de esta importante peregrinación a Moulay Idriss y que para los marroquíes que no pueden desplazarse a La Meca disponen de esta ciudad santa que representa los inicios del Islam.

    Un lujazo estas fotografías con las que acompañas esta nueva ruta turística.
    Otra belleza arquitéctónica es la antigua Medersa de Muolay Idriss realizada con esas piedras de Volubilis, el minate cilíndrico cubierto de esos mosaicos verdes y blancos donde va inscrito un capítulo del Corán.

    ¡Ayy eso de que toqueteen los alimentos con las manos y encima carne, pues como que me ha dejado un poquito descompuesta! je,je,je
    Tampoco me extraña nada que ese grupo de turistas españoles se fueran también a comer al mismo chiringuito, es algo muy habitual ese mimetismo de ir todos al mismo sitio, supongo que pensarían que si vosotros os habíais decidido por este sitio sería porque ya lo conocíais o que alguien os lo habría recomendado. No sé si os habréis fijado o no en otra costumbre que se da con frecuencia: entras a un sitio que casi está vacío, bueno, pues al cabo de un rato se va llenando y lo curioso es que siempre se sientan cerca de tu mesa, aunque el resto de mesas estén vacías.

    Muchos besos para ti y para el resto de la familia.

  3. Jajajjajaja Me encanta, Estrella!

    No lo había pensado, pero llevas toda la razón del mundo. Ahí has estado acertada. Jajajajja

    La verdad es que, que el Islam facilite el cumplimiento de unos de los pilares de la religión a sus fieles, es loable; aún así, la pobreza y el desconocimiento, impedirá a muchos fieles poder cumplir con este precepto del Corán.

    Como veo que tienes el mismo aprecio que yo por la "carne sobada", cuando te pase, no mires, no pienses y come. Verás cómo al rato, y milagrosamente, ¡no habrá pasado nada!

    Muchos besos

  4. Vamos, que le hicísteis un favor enorme al dueño de la terraza con sentaros allí jajajjaa. Esas cosas pasan con frecuencia en los locales: la gente atrae a la gente 😉 Siento lo de tus ardores, a mí tampoco me sientan bien las especias fuertes, y me apunto los consejos de Yayo y Macarena chica (soy el colmo del escrúpulo con el tema de la comida y la higiene).

    Respecto a la ciudad, aunque pequeña por lo que aprecio en las fotos, es muy bonita y pintoresca. Debe imponer estar en una "ciudad santa", supongo que se respira un algo especial. Las fotos espectaculares, como siempre.

    Un beso y gracias por llevarnos de paseo, Macarena :))

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