Petroglifos del Sur de Marruecos

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Impresionante grabado de un ave zancuda

Hubo un tiempo, hace miles de años, en el que el Sur de Marruecos no era un desierto, sino una tierra fértil plagada de flora y fauna. En aquel tiempo, las llanuras daban alimento y cobijo a los cazadores y recolectores del Neolítico y los caudalosos ríos se encontraban llenos de especies acuáticas. Fue entonces, cuando el ser humano que habitaba en el Norte de África, como en otros muchos lugares del mundo, transformó en arte lo que para él formaba parte de su vida cotidiana. En ese momento, dio vida a estos petroglifos del Sur de Marruecos.

Petroglifo de estilo tazina
Es característica la longitud exagerada en algunas partes del cuerpo

Dejamos Nkob en busca de los petroglifos del Sur de Marruecos. Después de haber visto los grabados rupestres, nos hacía mucha ilusión comprobar cómo serían estos, pues nos habían comentado que eran muy diferentes en su ubicación, su técnica y sus representaciones.

Gacela sobre piedra arenisca
Petroglifos sobre piedra arenisca

Tazzarine

Pasamos de largo por Tazzarine, un pueblo grande que bordea el valle del Draa. Su palmeral es uno de los últimos antes de la hammada y, por su ubicación, en el pasado, fue paso obligado para las caravanas “azalai” que iban y venían de Norte a Sur transportando principalmente sal, pero también oro, esclavos, azúcar y cuero al Tafilalt y Marrakech. Por esto, y aunque hoy Tazzarine es una población sin mucho interés, ha conservado esta diversidad en su población, principalmente bereber, con los que conviven descendientes de los almorávides, chorfas, y gnawas. Incluso hubo un tiempo que en su gran mellah, albergó a los judíos sefardíes de la diáspora. Y por eso también, el nombre de Tazzarine proviene de Tizzri, que significa “reunión” –de las distintas etnias que han poblado y convivido en la ciudad-.

Detalles de una carretera que transcurre entre palmeras
Oasis en mitad de la hammada

Petroglifos del Sur de Marruecos

Acceder a los petroglifos no es tarea  fácil, más si se anda arriba y abajo por pistas sin señalizar, y sin señal GPS. Pero llegar, llegamos y verlos los vimos.

Guarda de los petroglifos
La caseta del guarda está en un promontorio

Se hallan ubicados encima de un promontorio que domina una llanura con las montañas al fondo y, a cargo de su cuidado, hay un amable guarda que habita permanentemente en una especie de garita. La visita es gratuita, y el guarda te acompaña, explicando en un lenguaje que aúna el castellano, el francés y el tamazight, lo que en su escaso nivel cultural y su gran nivel de familiaridad con los grabados, significan los petroglifos.

Imagen de Yayo y los guardas del yacimiento de petroglifos
Yayo con los guardas del yacimiento

A diferencia de los grabados del Sáhara hechos sobre grandes planchas de roca incrustadas en el suelo, estos petroglifos están realizados sobre piedras acumuladas en pequeñas montañas y han sido “acordonadas” con unos palos y un pequeño alambre en la búsqueda, quizá, de su balizamiento o de su protección frente a actos de expolio y vandalismo, pues sobre algunas de ellas hay burdos grabados recientes realizados quién sabe si por pastores, habitantes de la zona o simplemente gamberros.

Macarena fotografiando las rocas que contienen los petroglifos
Macarena fotografiando los petroglifos

Las rocas tampoco son iguales. Si los primeros grabados que vimos se realizaron sobre cuarcita negra, las piedras aquí eran de arenisca y parecía más fácil haber realizado las incisiones sobre ellas. Mientras las primeras mostraban dibujos punteados en la roca, en éstas, los dibujos parecían haberse hecho mediante la fricción contra la roca de un objeto romo.

Gacela cincelada sobre la roca
Representación de una gacela

El Neolítico en el Sáhara

¿Y cómo puede ser que el hombre habitara una vez este lugar ahora tan inhóspito y en sus representaciones aparezcan grandes mamíferos más propios de la selva que del desierto?

Neolítico en el Sáhara
Dos elefantes en el desierto
Petroglifos Marruecos
Impresionante rinoceronte

El Sáhara, durante un período de unos 5.000 años –se estima que entre el 11.500 y el 5.000 a.c- fue una zona húmeda y rica en recursos naturales. Numerosos estudios científicos acreditan la existencia de lluvias abundantes que alimentaban ríos, lagos y acuíferos. Y aparte de los petroglifos y los grabados extendidos por todo el desierto del Sáhara, la presencia de fósiles en la zona ha permanecido como huella imborrable del pasado del desierto.

Grabados sobre piedra
Petroglifo de jirafa

Pobladores del Neolítico comenzaron entonces a habitar la sabana y comenzó un período de lluvias regulares entre el 7.000 y el 3.500 a. de C. que consolidó el asentamiento humano y permitió el desarrollo de la fauna propia del ecosistema del Sáhara en aquel período de la Historia. Y así, surgieron las representaciones que hoy pueden contemplarse obra de la mano del hombre que reflejó en piedra la naturaleza con la que compartía cabaña, alimento y peligros.

Zorro cincelado sobre una roca
Contorno de un zorro

Las representaciones de los petroglifos

Mono pehistórico
Pequeño simio

A palabra petroglifo deriva del griego: “petros” significa piedra y “glyphein”, tallar. El petroglifo es, en realidad, un dibujo tallado sobre una roca sobre cuya finalidad parece que nadie está de acuerdo. Muchos ven en estos dibujos un serio precedente de la escritura, pues se piensa que eran utilizados como una primitiva forma de comunicación; mientras que otros historiadores y arqueólogos ven en ellos simplemente una expresión artística. Los petroglifos forman parte de lo que se conoce como arte rupestre y, a diferencia de los jeroglíficos y las pictografías que encierran un mensaje, éstos únicamente plasman dibujos o escenas. Los que se dedican al estudio de este arte, han clasificado los petroglifos en geométricos, objetos, abstractos y figurativos. Pues bien, entre estas piedras pueden encontrarse ejemplos de todos ellos.

Inicios de la escritura tifinagh
Este símbolo representa los orígenes de la escritura tifinagh
Grabado que se interpreta correspondería a una red
Arte de caza o pesca parecido a una red

Dentro de los petroglifos, también hay “estilos artísticos” y estos se encuadran dentro del estilo tazina, en el que se incardinan los animales de perfil deformado y de longitud exagerada en cuello, cuernos y extremidades. Entre los animales, pueden distinguirse elefantes, rinocerontes, antílopes, gacelas, avestruces, monos, jirafas, etc.  aunque también pueden encontrarse representaciones de algunas suertes de herramientas para capturar la caza. El estilo también viene definido por la forma en que se hace la incisión sobre la roca para la realización de los dibujos, en este caso, incisión profunda con pulido.

Arco prehistórico
¿Un arco?
Juego prehistórico
Se interpreta como algún tipo de juego

Junto a las representaciones de animales, se han hallado otro tipo de representaciones geométricas y abstractas, catalogadas algunas de ellas como juegos. Y es que, al parecer, existen estilos de diferentes épocas en este mismo contexto espacial. Y, en la zona también hay un menhir, sí, sí, pequeño, pero menhir.

Menhir en el desierto
Pequeño menhir

La visión de todos aquellos dibujos que tanto nos acercaban a la Historia de un Sáhara húmedo y poblado, finalizó con un té en la caseta del guarda, al que le dimos una propina.

Arte Rupestre de Marruecos
Los grabados corresponden al “estilo tazina”

La vuelta

Por el camino de vuelta, salieron al paso multitud de niños. Pequeños, descalzos, despeinados  y cogidos de la mano, nos íbamos encontrando grupitos a lo largo del camino. Siempre que vamos a Marruecos lleno el maletero de ropa, juguetes y caramelos. La pobreza en este país es inacabable, así que no perdí oportunidad para sacar una sonrisa a todos, creo que a todos ellos. Lo que nos supuso el debatirnos si habíamos divertido más viendo los petroglifos o disfrutando de tanta sonrisa infantil junta.

Cuernos y extremidades exageradas
Multitud de grabados se esparcen en una gran área

Paramos por el camino a tomar una coca-cola en un pequeño cafetín del camino, cuando se produjo la anécdota más hilarante de todo el viaje. Había un señor mayor que chapurreaba el castellano a duras penas. La verdad es que, en Marruecos, a casi todo el mundo le encanta mantener una conversación con el extranjero: en los lugares grandes, para venderte algo, en los pequeños, por el placer de conversar y tener un nuevo tema del que hablar con los vecinos. La conversación comenzó con el “de dónde sois”, “donde vaís”, “de donde venís”,… Lo típico.

Animales prehistóricos del desierto
Gacela y mono junto con lo que se cree es un tipo de red

A Yayo se le ocurrió decirle al hombre que veníamos de ver “las pinturas rupestres”, a lo que el hombre contestó “¿Qué son rupestres? ¡Yo no sé qué son rupestres!” Y a mí, ya comenzó a darme la risa. Así que Yayo le dijo: “las pinturas de los antiguos”.  A lo que el hombre contesta: “¿Antiguos? ¿Antiguos cuánto? ¿cien, cincuenta años?” Yo ya me estaba casi tronchando. Yayo le dice “No, no. Antiguos prehistóricos” y el pobre hombre, abrumado, le contesta “Yo no conozco a los prehistóricos esos, lo siento”. Jajajajaja En medio de aquella conversación tan absurda, había otro señor hablando por el móvil, pero que quería estar “en el plato y la tajá”, pues la llamada lo pilló al nosotros llegar y no debió de venirle muy bien para enterarse de lo que hablábamos. Supongo que estaba pillando algo inconexo de nuestra conversación sobre “pinturas rupestres”, así que colgó rápidamente el teléfono, se dirigió a Yayo muy serio y le dijo “¿Tú que quieres?¿Estás buscando pintura? ¿Para pintar la casa?” Y yo ya ahí comencé a llorar de la risa porque no imaginaba cómo saldría Yayo de aquel atolladero.

Petroglifos Tafilalet
Grabados realizados mediante incisiones sobre piedra

Y por todas estas cosas me sigue encantando este país.

Si te han gustado los petroglifos, también puedes verlos en video.

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17 Comentarios

  1. Hola Macarena,

    Estaba esperando con ganas esta entrada sobre los petroglifos en este caso marroquíes, ya que había oído hablar de ellos y quería ver vuestra visión al respecto. Y bueno, texto y fotos demuestran que de alguna manera u otra, el hombre llevaba el arte dentro desde tiempos remotos y esto conlleva un significado mucho más profundo de lo que podemos ver a simple vista. Pero para profundo, el transeúnte que buscaba negocio como pintor, vendedor de pintura o chapuzas a domicilio, ja,ja,ja. ¡Qué arte!

    Abrazos con sonrisas.

    • ¡Hola Miguel!

      Los petroglifos -éstos, porque hay más- son interesantísimos porque indican la existencia de vida salvaje ¡En el desierto! Claro que, habiendo fósiles de conchas, algas y animales marinos, no sé si es más sorprendente pensar que allí hubo un océano o una selva. Lo cierto es que si miramos el resto de países africanos del Ecuador, veremos este tipo de fauna, cuando no se la ha cargado el hombre: rinocerontes, jirafas, zorros, monos,… Pero, claro, ver estas figuras aquí representadas por la mano humana…

      Me alegro que, además, te hayas reído con la entrada. Yo la verdad es que me moría de la risa ¡Son la pera!

      Muchos besos

  2. No deja de sorprenderme, por más que nos lo has ido contando en entradas sucesivas, que el Sahara fuera algo distinto al desierto que es hoy, incluso una zona fértil y poblada. Trato de imaginármelo y me cuesta muchísimo.

    Qué interesantes estos petroglifos que hoy nos mostráis. Algunos de ellos parecen bastante elaborados, no son “simples” trazos sobre la piedra, sino que tienen relieves. Sería genial llegar a descubrir alguna vez cuál era su propósito exacto, pero mucho me temo que nos vamos a tener que quedar con las ganas y que nos vamos a tener que conformar con las diferentes teorías al respecto. Para mí son expresiones artísticas sin duda 🙂

    Me imagino la escena que nos narras y no me extraña que te diera la risa floja, ¡es subrrealista! jajajaa. Parece una versión del juego del “teléfono” 😛

    Un placer apreciar vuestro estupendo trabajo en cada entrada, Macarena. Fotos y texto son geniales 🙂

    ¡Un besito de martes!

    • ¡Hola Julia!

      No me extraña que te sientas contrariada por estas representaciones artísticas primitivas. A mí, en general, me apasiona la Prehistoria, quizá porque el cine nos muestra una imagen distorsionada del hombre en aquella época. Pero ¿Verlas aquí? Llama mucho la atención porque es una zona absolutamente baldía y, claro, es difícil imaginarse primero un mar, luego una selva, después unas praderas y finalmente, la devastación y la nada. Lo que sí que es obvio es la necesidad del hombre antiguo de expresar un sentimiento artístico en momentos de ocio, que también los tendrían.

      Me alegro haberte sacado una sonrisa hoy. Muchos besos

  3. ¡Qué interesante, Macarena! Yo no tenía ni idea de nada de esto, y como sabes, me encantan estos temas. Qué curioso me resulta como hace años, lo que hoy en día es un desierto enorme fue un lugar lleno de recursos, tenía que ser una pasada (con sus animales y todo).

    Me encanta lo de los niños.. no lo había pensado, pero si alguna vez voy por ahí, sin duda llevaré ropa, eso de sacarle una sonrisa a todos me ha encantado!!

    Y bueno, lo de la anécdota ya lo más! jajajaja pobre Yayo!

    Me ha encantado leerte, un post muy completo.

    Besos!!

    • ¡Hola Verónica!

      Lo de los grabados y los petroglifos es una auténtica pasada: nosotros habíamos visitado, en Francia sobre todo, lugares que se remontan a la Prehistoria. Pero todos están custodiados de una u otra forma, cuidados, estudiados, datados,… Pero estos yacimientos del Desierto “¡Están ahí!”. Y parece que esto los hace más enigmáticos y emocionantes: es como si los hombres del neolítico los hubieran hecho esperando ser descubiertos en el futuro. Como legando al resto de la humanidad un regalo para sus ojos y su mente indicando cómo fueron sus vidas en el pasado. Personalmente espero que se conserven por muchos millones de años, y muchas generaciones venideras puedan disfrutar también de ellos.

      Y lo de los niños… la verdad que da penilla. Es que son unas zonas más aisladas… Así que carecen de lo imprescindible; con lo cual, un juguetillo, unos lápices, algo de abrigo,… Pero hay que tener ojo porque hay quien por el hecho de ver a un extranjero, ya se encuentran con derecho de exigir una propina, unos caramelos, algo, lo que sea. Es un difícil equilibrio. Pero , no sólo en Marruecos. En otros lugares del mundo nos hemos encontrado muchas veces con esta situación.

      Me alegro que te haya resultado interesante la entrada.

      Un beso

  4. Interesante como el hombre ha ido dejando su impronta a través de los siglos. Los grabados son muy buenos Macarena. Extraña ver todo esto es esos terrenos tan baldíos. No tenía ni idea de todo esto.
    Gracias por compartirlo.
    Besos.

    • ¡Hola Laura!

      Gracias a ti, por acompañarnos en este viaje que, además, me alegra que te esté resultando interesante.

      No es muy común visitar estos lugares, la verdad. La ausencia de información y las ubicaciones tan remotas los hacen casi inaccesibles. Pero la verdad es que son interesantísimos y su visita es muy emocionante. Parece increíble que el hombre de la Prehistoria haya dejado este legado ¡Esperemos que perdure por muchos miles de siglos más!

      Un besazo

  5. Ja ja ja ¡Que buena la anécdota de las “pinturas”! Por cierto, los petroglifos son impresionantes. Son una joya “tirada” en el desierto. En Hawái hay unos muy curiosos también, perdidos entre campos de golf de lujo, a los que tampoco parecen hacerles mucho caso. Pero el hecho de que estén así también les da una magia especial.
    Genial la entrada.
    Un abrazo fuerte!!

    • Ahí, le has dado Lízar.

      Son espectaculares por lo que representan; pero el hecho de encontrarlos en mitad de la nada por tantos miles de años, los hace únicos e inigualables; y llegar hasta ellos y contemplarlos es un auténtico privilegio.

      Muchas gracias Lízar. Un abrazo.

  6. Desde luego, no dejan indiferente, ¿verdad?,… son hermosas,… tienen estilo propio y definido (podrían formar parte de una colección de arte moderno),… están en un paraje realmente espectacular,…. y finalmente y más importantes, son el vestigio de un pasado que ya no volverá. Me han encantado!! Y si a todo eso le sumas la gente,… Macarena, el cóctel es perfecto. Fíjate que cuando estaba leyendo tu “momento disparatado” me vino a la mente un jueves santo en las Hurdes hace ya muchos años, buscando el comienzo de una ruta de senderismo que no aparecia más que en los papeles,… jajaja. Imagínate un señor que en medio de la nada, a las 8 de la mañana, estaba observando el horizonte … y seguramente reflexionando, y de pronto un coche aparca a su lado y un loco le pregunta si sabe donde está la ruta de senderismo,… el buen hombre me mira de arriba abajo (seguramente desconcertado por la ropa de senderismo que llevaba) y me saluda amablemente para luego añadir,… “sende qué????”,… y yo, ni corto no perezoso le contesto que un camino para andar. Tras un momento de rflexión,… y seguramente de desconcierto,… el buen hombre (posiblemente de más de 80 años) me dice mirando hacia el horizonte,… “pero si lo que quiere es andar,… no le llega con todo eso”

    • Jajajajajajjajaja

      Ay Norte!!!! ¿Tú te acuerdas de Cirilo? ¿Un señor de las Hurdes que, allá por los 90, se hizo famoso por inventar un revitalizante natural, algo así como un viagra? Pues cuando estudiaba periodismo, le dije a mi padre que me llevara para hacer un reportaje para la Facultad. Llegamos a una venta y nos daba vergüenza preguntar por “lo del viagra”, así que mi padre dijo que veníamos a “por el señor de lo del milagro” y, de pronto, nos apareció un señor que, tras una conversación muy larga nos dijo que se llamaba Amador. Y yo le decía a mi padre bajito “Que éste no es que éste no es”. Y de pronto dice “¿Pero vosotros a qué venis?” Claro a mi me dio vergüenza decirle que no sabía quién era y le dije “Pues venimos a por lo suyo” Jjjjjjjj Y nos llevó a su casa y resulta ¡Que era el inventor del “Crecepelo Amador” Jajajajajaja Muy majo el hombre. Y nos invitó a cenar huevos fritos Jjjjjjjjj Con lo cual, imaginarás de lo que escribí mi reportaje.

      Fíjate si han pasado años!!!! Por cierto, las Hurdes, un lugar maravilloso.

      Y por lo que respecta a los petroglifos, ciertamente son interesantísimos. Uno de esos lugares de los que le gustarían a Norte al que, por cierto, enlacé la entrada de los grabados rupestres para referirme a los Castros que había visitado Norte en su blog.

      Un besote

      • No me digas más,…. sobre el crecepelo maravilloso,… de eso fue tu artículo jajaja. Pero creo que perdiste una magnífica oportunidad de hacerte muy, pero que muy famosa. No tengo que decirte nada si conoces Las Hurdes de hace algunos años,… creo recordar que mi anécdota ocurrió cerca de Pinofranqueado!!
        Buen fin de semana!

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