Myanmar: Lo + y lo –

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Lo +
1. Los Templos de Bagán: Los Templos de Bagan son, sin dudarlo, la joya de Myanmar. Pero además de sus más de 2.000 construcciones religiosas, la zona de Bagan cuenta con una amplia oferta turística que hará las delicias de cualquier viajero y toda clase de presupuesto.

 

Templos de Bagan
Templos de Bagan


2. El lago Inle: La zona de Inle, menos conocida que la de los Templos de Bagán, no le va a la zaga, sino que, por el contrario, iguala en belleza e interés a las antiguas construcciones arqueológicas. También dotada de una amplia industria hostelera, posibilita la realización de numerosas actividades de interés para el visitante. Y, de entre todos los lugares de Inle, para nosotros, el de mayor belleza es la Aldea Indein.

 

Lago Inle
Lago Inle


3. Transportes imposibles: Aunque con una red viaria deficiente y con los autobuses como casi única alternativa para desplazarse por el país, Myanmar cuenta con otros muchos medios de transportes no convencionales, como los bueyes de Mingun, las barcas y carretas de Inwa, los taxis pick up, las bicicletas de Bagan, etc. que sacarán más de una sonrisa al viajero.

 

Carretas de Ava
Carretas de Ava


4. Los bamares: El birmano es un pueblo tranquilo y acogedor que aún sigue sorprendiéndose por unos ojos azules o un cabello rubio. En muchos casos inocente, en otros, no tanto, es dialogante y sonriente. No obstante, y como en la Viña del Señor tiene que haber de todo, nos llevamos algún que otro disgusto.

 

Niña birmana en Bagan
Niña birmana en Bagan


5. El thanaka y otras rarezas: Disfrutar de las excentricidades de Myanmar es otra de las delicias que hace de este destino un lugar diferente. Las mujeres teñidas de thanaka, el uso del longgy, la nuez de betel, las cuerdas colgantes de Yangón… Es todo tan diferente que el viajero mira las costumbres brimanas con la misma extrañeza que los bamares observan nuestro modo de comportarnos.

 

Mujer bamar con thanaka
Mujer bamar con thanaka


6. Las compras: Myanmar es uno de los lugares de Asia, salvando las distancias con Tailandia o Malasia por ejemplo, que cuenta con más artesanía endémica. Las marionetas, los lacados de Bagan, la joyería de jade o la plata de Inle, harán disfrutar al que, visitando Birmania, quiera hacerse con algún recuerdo con el que retornar a su país.

 

Puesto de artesanía en la Aldea Indein (Lago Inle)
Puesto de artesanía en la Aldea Indein (Lago Inle)


7. Arquitectura en teca: Y en último lugar, no podemos olvidar las construcciones de la arquitectura tradicional birmana del siglo XIX construida en teca y que no es susceptible de ser observada en ningún otro lugar del mundo. Algo para no perderse.

 

Monasterio Shwenandaw Kyaung (Mandalay)
Monasterio Shwenandaw Kyaung (Mandalay)

 

Lo –

 

1. El transporte interurbano y la red viaria: Desplazarse en Myanmar puede llegar a resultar pesado. Los autobuses son casi su único medio de transporte interurbano. La mala calidad del firme en su red viaria harán, junto los extraños horarios de los autobuses, el viaje bastante incómodo a ratos.

 

Estación de autobuses de Yangon
Estación de autobuses de Yangon


2. Los escupitajos de betel: Una fea y muy mala costumbre de los bamares es masticar nuez de betel, o arecanut, lo que además de tintar sus sonrisas de un extraño y feo color rojizo, llena de escupitajos todos y cada uno de los lugares del país. Por lo general, lugares como la Shwedagon Paya o la Mahamuni Paya se encuentran a salvo de saliva, pero no en todos los lugares ocurre esto y, cuando toca descalzarse resulta un poco asqueroso pisar con el pie desnudo el escupitajo coloreado de otra persona.

 

Banco del Monte Popa
Banco del Monte Popa


3. Yangon: Yangon es una ciudad grande, caótica, y sin encanto que puede llegar a agobiar al viajero. Entre sus atractivos cuenta con la Shwedagon Pagoda, uno de los más importantes símbolos religiosos del país y, por eso, es lugar de obligado paso; pero a excepción de sus otros lugares más emblemáticos, es más una ciudad de la que salir corriendo en cuanto se haya satisfecho la curiosidad por sus zonas representativas.

 

Edificio de Yangon
Edificio de Yangon


4. Mandalay: La anchura de las avenidas de Mandalay la salvan de poder ser castigada con una crítica tan severa como la que se le suele hacer a Yangon. Cuenta con una mayor oferta hotelera y gastronómica y, además, las escapadas a sus alrededores posibilitan la oxigenación del visitante, pero aún así también es un sitio feo.

 

Expresión de fe en las calles de Mandalay
Expresión de fe en las calles de Mandalay


5. El Monte Popa: Para nosotros, el Monte Popa fue decepcionante ¿Cómo puede ser que un monasterio en lo alto de un volcán con una postal de Cuento de Hadas pueda llegar a ser tan decepcionante? Está muy descuidado y sucio llegando, en ocasiones, a resultar desagradable. Como ya dijimos en alguna de nuestras entradas Popa es a la Iliada lo que el camino a Ulises.

 

Monte Popa
Monte Popa
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8 Comentarios

  1. Esta ha sido una entrada super útil. Has realizado un resumen fantástico de lo mejor y lo peor y para todo el que quiera visitar la zona puede venirle de maravilla. Un besazo guapísima y espero que disfrutes de estos días.

  2. Perfecto Macarena.

    Siempre es bueno dejar un resumen con conclusiones y así podéis ofrecer una visión más global de lo que ha podido ser el viaje.
    Un acierto de entrada!!

    Aprovecho también para desearte una muy Feliz Navidad en compañía de todos tus seres queridos y amigos.
    Un recuerdo también para Yayo y para la peque que está haciendo una gran labor.
    Besos y abrazos.

  3. Me estoy leyendo vuestro blog de Myanmar de arriba a abajo y ésta ha sido una entrada interesantísima que confirma mis ideas… Voy con un amigo dos semanas en agosto y visto lo visto. Cambiaré en “vuestro” viaje Yangón y en Monte Popa, que no los visitaré y con esos días ganados, nos adentraremos en Hsipaw y Pyin U Lwin

    • Pues es una decisión la mar de acertada que aplaudo. Aún así, si a la ida o la vuelta pasáis por Yangon no dejéis de visitar la Swedagon Pagoda, si puede ser al atardecer, porque de verdad que sería una pena que no la visitaráis. Y, ya de paso, podéis hacer lo que hicimos nosotros: negociar el precio de un taxi y que os lleve a ver el Buda Chaukhtatgyi, os espere, y luego os deje en Swedagon. De verdad que es un auténtico espectáculo digno de ver.
      Muy bien no haber barajado tampoco La Roca Dorada porque es una película llegar hasta allí y, encima no dejan acercarse a las mujeres. Y lo que sí nos dio un poco “de cosilla” es quizá no haber estado más tiempo “vagando” por Inle porque era muy bonito y muy distraído.
      Os deseo un buen viaje y que disfrutéis mucho mucho de Bagan y de Inle. Y, si quisieras a la vuelta contar algo… Estaría feliz. Espero que te hayan servido de algo las informaciones que hemos dejado en el blog.
      Muchas gracias por tu comentario.

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