Información útil: Comprar y comer en Sri Lanka

Tiendas de souvenirs en Hikkaduwa
 
Sri Lanka no es un país caro para hacer compras, pero tampoco es que haya mucha variedad, ni mucho que comprar. Hago esta afirmación desde la perspectiva de que no me gustan mucho los “motivos asiáticos” de las máscaras, las pinturas o las telas. Los africanos, por ejemplo, me encantan.

 

En Sri Lanka se pueden comprar todo tipo de máscaras típicas del país, sobre todo en la ciudad de Ambalangoda (a 38 km al norte de Unawuatuna), aunque también las encuentras en otros lugares donde vendan esculturas y figuritas de madera. Su precio oscila según de la madera de la que estén hechas y según si la pintura que se les aplica es natural o acrílica. Nosotros compramos unas “más neutras” en Hikkaduwa por unos 1200 LKR – 1500 LKR aproximadamente cada una (unos 7 ó 9 €).

 

Las joyerías y el comercio de piedras preciosas abundan en todas las grandes poblaciones
 

Son muy típicas también las piedras preciosas, sobre todo en Kandy y Galle, que son los centros urbanos más cercanos a las minas. Hay muchas joyerías y en ellas también se regatean los precios. Venden rubís, agua marinas, brillantes, topacios, turquesas, ojos de tigre, esmeraldas,… en fin, todo lo que podamos imaginar. Ocurre sin embargo, que las monturas de las joyas o bien son un poco barrocas o son demasiado toscas (a ver, no en todos los casos); pero también se pueden comprar sólo las piedras con o sin su certificado. El problema, es que una vez que las traes, diseñar y confeccionar la montura, te viene a costar lo mismo que si compraras una pieza completa en España.

 

Tiendecita de tejidos en Hikkaduwa
 

Hay muchas tiendas dedicadas a la venta de saris, sobre todo en Kandy y, también en esta misma ciudad, tiendecitas de pulseras y abalorios brillantes. Todo es de importación.

En los mercados (o galerías comerciales) de Kandy hay muchas tiendas de tejidos y ropa, donde puedes encontrar desde falsificaciones de ropa, hasta pañuelos y pashminas de seda, pareos para la playa, pantalones tipo zaragüelles para mochileros, camisetas, y productos locales como los sarongs que utilizan los hombres. Nosotros compramos unos foulards de seda por unas 600 LKR y un sarong por unos 1500 LKR (¡Qué ya fue caro!).

 

Fábrica de té en el Hill Country
Procesamiento de la hoja de té
 

Otro artículo muy demandado es el ceilandés y las especias. Sri Lanka es uno de los principales países exportadores de té a nivel mundial, no en vano, las plantaciones de té inundan todas las montañas del centro del país. Pese a que hay tiendecitas dedicadas a la venta de té diseminadas por las principales zonas turísticas del país, los mejores lugares para la compra de té son las factorías de procesamiento en el Hill Country. Puedes ver las plantaciones, visitar las fábricas, ver cómo se lleva a cabo el procesamiento de las hojas, y finalmente degustar diferentes clases de té, así como acceder a la zona de compras donde es realmente barato comprar té empaquetado. Pasa lo mismo con las especias. La opción más variada y barata es comprarla empaquetada en algún supermercado donde puedes optar a comprar especias de Sri Lanka o la India, perfectamente etiquetadas y embaladas para su transporte por sólo 0,50 ó 1 €.

 

En los puestos de carretera puedes comprar cerámica y barro
 

Son típicos al sur del país los puestos de la carretera que se dedican a la venta de artículos de cerámica y barro: campanitas, casitas para pájaros, anafres y ollas, jarrones, vasijas. A mí me encantaron, pero me ocurrió lo mismo que en otros lugares donde se encuentran tiendecitas al estilo, como en Marruecos o Senegal, y es que me da una pena horrible regatear el precio que me piden, máxime cuando sueles ver a una mujer rodeada de niños atendiendo la venta de lo que probablemente será lo único que venda en días, quién sabe si en semanas. Pero no es caro, así que no merece la pena regatear 100 ó 200 LKR. Nosotros compramos unas campanitas que se cuelgan del techo (600 LKR – 4€) y una casita para pájaros (300 LKR – 5€).

 

Puestecillo de souvenirs en las Cascadas de Diyaluma (Hill Country)

 

 

Lapidario en Galle
 
 
Hikkaduwa, Kandy y Galle son las ciudades de las compras por excelencia. Kandy es una de las principales ciudades del país y centro turístico por excelencia y se puede encontrar una representación de casi todo lo que se pueda adquirir en el resto del país. Destaca un Centro Comercial (¡Con escaleras mecánicas y todo!) al que se accede cerca del KFC justo enfrente del Hotel Queens donde encontrar tiendas de telefonía y nuevas tecnologías, además de alguna cafetería y heladerías; y la galería comercial del Hotel Queens que cuenta, entre otras, con la principal franquicia del país (ODEL). Galle es otro de los centros turísticos principales de Sri Lanka y todo el interior del recinto amurallado se encuentra lleno de tiendas que atraen al turista. Ropas importadas de India, joyerías, souvenirs, monederos, pareos, fundas para el móvil, estuches, bistutería,… Y por último, Hikkaduwa que es una población costera al suroeste de Sri Lanka y cuya carretera principal se encuentra bordeada de decenas de pequeños establecimientos de venta para el turista: máscaras, pinturas, artículos en cuero, especias y té, licorerías, joyerías, conchas y toda clase de tejidos y vestimenta para la playa (pareos, camisolas, foulards, pantalones, vestidos) realmente baratos. También venden collares de coral por unos 12 ó 15.000 LKR si es negro – que no debe comprarse al estar en peligro de extinción- o unos 5.000 LKR si es blanco, aunque decidimos esperar a ver el que ofrecían en Las Maldivas.

 

                        Establecimiento ODEL en Galle                         

ODEL merece mención aparte por el hecho de que se trata de la principal (sino la única) franquicia netamente ceilandesa y la única que pudimos ver en toda Sri Lanka. Posee tiendas en Colombo (Dutch Hospital y Alexandra Place); Negombo (Junto al Hotel Jetwing); Kandy (Hotel Queens); Galle (Pedlar Street) y en el Aeropuerto. Además ofrece sus artículos en internet a través de su página www.odel.lk que sirve a cualquier lugar del mundo. Las tiendas ODEL son como las europeas tanto en la disposición de sus artículos, su decoración, sus precios, su música y sus dependientes. Pero llama la atención que en un país donde compras todo en pequeñas tiendecitas, encontrar una “gran superficie” con diseños actuales donde poder comprar todo lo que quieras a buen precio. Y es que tiene departamentos dedicados al hogar, a hombre, mujer y niños, bisutería, ropa de cama, vajilla, souvenirs, calzado,… Y lo más bonito de todo es el diseño de sus tiendas, sobre todo la de Galle, ubicada en una antigua residencia colonial y restaurada en su totalidad, ha integrado el patio central como parte de la decoración, haciendo un jardín interior que rodear para visitar la exposición de sus galerías laterales. Además ha decorado sus paredes con espectaculares murales de estampas ceilandesas. Todo un espectáculo para no perderse aunque no se sea amante de las compras. Allí Macarena se compró una sudadera muy graciosa, con un elefante que sólo nos costó 975 LKR (unos 6€).
 

Pastelería en Kandy

 
El tema de los supermercados es cuestión aparte. Sólo hay una gran cadena de supermercados por todo el país (Food City “On your way home”) cuyas tiendas, en algunos lugares como Anuradhapura, se encuentra absolutamente desabastecidas. Pero en las ciudades más turísticas se encuentran llenos con todos los productos de importación que desees adquirir. Ahora sí, tienes que pagar por ellos y no son precisamente baratos, pues artículos tan cotidianos en Europa como la leche fresca o los batidos, allí son artículos de lujo. Hay algún que otro súper en ciudades como Kandy, Colombo, Negombo y las ciudades costeras del sur, pero son utilizados generalmente por turistas, ya que los precios son prohibitivos para los ceilandeses ¿Y cuál es la importancia para nosotros de encontrar un supermercado? Pues precisamente el hecho de viajar con Macarena que, dado que comía bastante poco y mal durante su estancia en Sri Lanka, nos llevaba a buscar batidos, galletas, quesitos o algo con lo que complementar su deficiente dieta.

 

Vendedor ambulante en Kandy
 

La comida por excelencia en Sri Lanka es el arroz con curry (arroz blanco con diferentes clases de verdura y carne o pescado) por lo general bastante picante. En restaurantes locales, el plato nacional es realmente barato (unos 100 LKR con bebida por persona) y se encarece un poquito si se trata de guesthouses o restaurantes más turísticos (unos 3 ó 4 € por persona), donde la comida es menos picante y más adaptada al paladar occidental. El problema son las especias y que tampoco puedes pasar toda tu estancia en el país comiendo y cenando lo mismo. En los restaurantes puedes pedir también a la carta noodles, ensaladas, sándwiches, pasta y el cubierto sólo llega a alcanzar los 5€ por persona, con lo que es mejor para el que no quiera cansarse de la gastronomía. En algunos lugares (Siguiriya, Ella, Mirissa o Galle, por ejemplo), son típicos el Roti y el Kottu. El primero es parecido a un crepe relleno, dulce o salado, y el segundo es parecido a una “montañita” de revuelto chino con verduras, fideos chinos y otros ingredientes. Ambos son baratos y están muy buenos.

Pizza Hut de Kandy
 

En la costa sur de la isla, deja de haber problema con la comida, pues todos los bares y restaurantes sirven todo tipo de platos incluyendo pizzas, hamburguesas, sandwiches y… pescado y marisco de todas las clases habidas y por haber.

Pastelería en Kandy

 
 
En las zonas más turísticas destacan también las franquicias de alimentación como el Pizza Hut o el KFC en Kandy. Pero es que en Kandy no hay que preocuparse por la monotonía de la que muchos hablan al hacer referencia al arroz con curry, ya que hay muchísimas panaderías y pastelerías donde puedes hacerte con hojaldres rellenos, perritos calientes, bocadillos, buñuelos, pasteles, tartas y el riquísimo sweet bread, que viene a ser algo así como nuestra ensaimada. Y los precios son irrisorios, oscilando entre las 30 y las 50 LKR. Y también hay locales de comida india, china, y casi todo lo que quieras buscar y puedas encontrar. Además, en el resto del país, pasa un panadero cada media hora a lo sumo, por donde te encuentres. Se trata de tuk – tuks adaptados con una cabina, que van avisando de su presencia a través de un megáfono con la Para Elisa de Beethoven; y lo mismo hacen los heladeros, aunque su melodía de aviso es diferente.

 

Carrito de helados
(Visited 863 times, 1 visits today)

6 Respuestas

  1. Muy interesante!! Gracias por tus consejos…los tendré en cuenta! Be happy

  2. Gracias a ti. Me alegro que te haya resultado interesante y espero que te pueda servir de algo.

  3. Muy Buenos consejos para comprar de todo. Una pregunta ¿no hay peligros al ir por tantas partes del mundo diferentes?

  4. Hola Justa,
    Creo que se trata de estar informado. Supongo que, al viajar acompañados de Macarena, buscamos lugares sin riesgo para ella. Puede que haya peligro -en muchos lugares los habrá- pero tratamos de ser prudentes.
    Un abrazo

  5. Dario: Repuesta a Justa, el peligro a veces esta a la vuelta de tu casa!!! yo viajo bastante y me encantaria una compa~era de viaje, vivo en suecia y he tenido la suerte de conocer bastantes lugares, ciudades y paises.

  6. Toda la razón, Darío. Siempre digo lo mismo: puede sucederte cualquier cosa en casa. Pero es que además pienso que el que tiene miedo a viajar es por desconocimiento.
    Espero que tengas suerte y encuentres una compañera para viajar pronto.
    Besos

Dejar una opinión