Tissa – Tangalla

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Después de la visita a las Ciudades Antiguas y al Hill Country, por fin Macarena y Yayo pisaban la arena de Tangalla, en donde daba comienzo la tercera etapa de nuestro viaje: las playas del Sur de Sri Lanka.

Playa de Tangalla (Sri Lanka)
Playa de Tangalla, al Sur de Sri Lanka


Se trataba de una amplia playa desierta de arena blanca y llena de preciosas conchas, donde no había mucho que hacer, salvo relajarse y tomar el sol. La playa de Tangalla está muy expuesta al mar que, en esta época del año, anda bastante revuelto. No hay que olvidar que en los meses de julio y agosto la temporada de playas se ubica en la zona Este del país, donde se encuentran Trincomali y Batticaloa –más al Norte- y, un poco más al Sur, Arugam Bay. Algo lógico, pues el viento durante esta época del año suele soplar desde el Oeste, lo que implica que, en estas playas del lado contrario de la Isla, el mar esté en calma.

Playa de Tangalla (Sri Lanka)
Playa de Tangalla, al Sur de Sri Lanka

Era sábado. No había coches por el camino y la carretera era –sorprendentemente- una amplia autovía; así que llegamos temprano para hacer el check in en un precioso hotel de casitas y cabañas junto al mar.

Playa de Tangalla (Sri Lanka)
Tangalla es un franja de playa inmensa

El centro de Tangalla estaba lejos del hotel, así que dimos una vuelta por la playa mientras nos cuestionábamos la idea de volver sobre nuestros pasos para disfrutar de otra playa situada más al Norte o, de lo contrario, no podríamos, ni permitir que Macarena se adentrara en el mar, ni Yayo podría pasar la semana pescando ¿Qué íbamos hacer durante 8 días vagando por la orilla?

Decidido: volveríamos atrás. Nos sentamos a conversar con Upul. Aún nos quedaban 2 días de alquiler de coche. Pero ¡sorpresa! Nos dijo que volver atrás nos iba a costar un suplemento porque, para él significaba que lo que anduviera, debía desandarlo después para volver a casa.

Evidentemente, esta postura no nos gustaba nada, pero ya habíamos pagado por adelantado los dos días del alquiler del coche que nos quedaban y Upul no se bajaba del burro.

Es más, él nos hubiera dejado en Tangalla y hubiese vuelto a buscarnos al cabo de una semana para llevarnos de vuelta a Colombo ¡previo pago de su importe claro!

No voy a decir lo que tuvimos que contenernos, supongo que por mi parte resté importancia al asunto para evitar que Yayo se enfadara y traté de buscar alternativas. Por parte de Yayo, ocurrió lo mismo, imagino. Así que la opción fue quedarnos allí ese día y disfrutar de la maravillosa playa, para continuar por la costa en dirección Oeste hasta encontrar una playa que nos complaciera.

Habitaciones de hotel en cabañas. Tangalla (Sri Lanka)
Habitaciones del Hotel en Tangalla

Las cabañas de la playa eran una preciosidad, sobre todo por la noche. Pero el hotel tenía un pequeño problema: sólo disponía de habitaciones dobles. Sin embargo, como estamos hablando de un país sorprendente, con gente maravillosa… lo que menos podíamos esperar es que ¡Construyeran una cama para Macarena! Sí, sí… durante todo el día estuvo un señor serrando y claveteando madera y, durante la hora de la cena, cuando Macarena estuvo preparada para irse a dormir, tuvo colocada su cama y su mosquitera en la habitación.

Al medio día, fuimos a un Hotel cercano a comer para que Macarena utilizara la piscina. Salvo el hotel donde fuimos a comer para que Macarena se bañara, los hoteles de Tangalla, todos situados a la orilla del mar, no disponen de piscina. Estuvimos sentados en una esquina de un espacioso y desierto comedor al aire libre, junto a la piscina, mientras Macarena se bañaba con una niña francesa con la que se entendía a la perfección. La ausencia de huéspedes nos indicaba que no era la temporada de playa en el sur de Sri Lanka.

Habitaciones de hotel en cabañas. Tangalla (Sri Lanka)

 

Playa de Tangalla (Sri Lanka)
Los hoteles en Tangalla se ubican junto a la playa

Por la tarde, dimos un paseo hasta el centro del pueblo por un estrecho camino junto al mar que, a la vuelta, estaba completamente anegado tras la subida de la marea. Lo que nos hizo reflexionar acerca de lo poco han aprendido los ceilandeses de la tragedia ocurrida con el tsunami de 2004.

Cena en la Playa de Tangalla (Sri Lanka)
Cena a la luz de las velas en la playa de Tangalla (Sri Lanka)

Cenamos en el hotel, a la luz de las velas y en la orilla de la playa. Toda una delicia para una pareja… sin niños – de hecho en todas las mesas de alrededor únicamente había parejitas-, ya que nosotros estábamos más pendientes de palpar en la mesa la cena para que Macarena comiera algo de pescado por primera vez en muchos días, que de hacernos arrumacos. Aún así, con niña y todo, fue una cena de las más agradables y espectaculares de las que pudimos disfrutar durante todo el viaje.

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2 Comentarios

  1. ¡¡¡Qué preciosidad las cabañas en la playa!!! Y qué detalle que le construyeran una cama a Macarena, debió sentirse muy especial. ¡Cuántas cosas está descubriendo con vosotros!
    Felicidades a los tres!!!

  2. ¡Hola Chary! La verdad es que con lo de la cama alucinamos. Paseámos todo el día de un lado a otro y los veíamos trabajar, aunque yo dudaba que la cama estuviera terminada a la hora de dormir; pero después de cenar… se hizo el milagro. Ahora, ya no te puedo decir si era cómoda o no ¡Qué suerte ser niño cuando aún no apreciamos cosas como la comodidad de una cama!

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