Patan, también conocida como Lalitpur, es una de las ciudades del Valle de Katmandú, junto con Katmandú y Bhaktapur, y junto a ellas, su Plaza Durbar forma parte de la trilogía merecedora de la distinción de Patrimonio de la Humanidad desde 1979.
El antiguo distrito, hoy barrio de Katmandú, es famoso por su rica herencia cultural, sus antiguas plazas, templos y estupas. La ciudad es conocida por su arquitectura tradicional newari y su importancia histórica.
Patan cuenta con una historia que se remonta a siglos atrás, y sus calles adoquinadas susurran cuentos de dinastías, comercio y espiritualidad. El corazón de la ciudad es Durbar Square, una plaza donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí, templos con intrincadas tallas de madera y detalles exquisitos, se alzan como testigos de la creatividad y devoción de generaciones pasadas.
Patan es también un centro artístico y artesanal. Los artesanos locales continúan la tradición de sus ancestros, creando esculturas de metal, tallas en madera y tapices que reflejan la identidad cultural de Nepal. Los visitantes pueden pasear por los estrechos callejones del barrio de Mangal Bazaar, explorando las tiendas que exhiben estas obras maestras.
Aunque rica en historia, Patan no es solo un museo al aire libre; es una ciudad viva donde la vida cotidiana se despliega con encanto. En los últimos años, Patan ha experimentado un renacimiento cultural. Iniciativas de preservación y restauración tras el terremoto de 2015 han permitido que la ciudad antigua mantenga su esplendor, atrayendo a viajeros y académicos que desean sumergirse en la autenticidad de Nepal.
Cómo llegar a Patan desde el Barrio de Thamel
Aunque es posible llegar a Patan andando desde el barrio de Thamel, nosotros cogimos un Patao (Uber nepalí) que nos costó 560 NPR (3,90€) – la vuelta nos costó 580 NPR (4€)-. También se puede llegar en autobús.
Qué ver en Patan
El principal atractivo de Patan es su Plaza Durbar, pero no es éste el único lugar que visitar en la ciudad. En mi opinión, Durbar Square de Patan es la más bella de las tres Plazas del Valle de Katmandú, quizá por la belleza de su Palacio, o quizá por la claridad con la que se puede contemplar la arquitectura de su conjunto.
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Plaza Durbar de Patan
Para acceder a la plaza Durbar de Patan hay que pagar 1000 NPR (7€). Es verdad que aquí si hay rincones por los que colarse gratis, pero es el ticket de entrada lo que da acceso al Palacio y al museo, que son de imprescindible visita. Por lo que es mejor pagar las 1.000 rupias.
Palacio y Museo Real de Patan
El Complejo del Palacio Real de Patan fue construido en el siglo XVII como parte del extenso programa de construcción del rey Siddhinarasimha Malla. Esta dinastía creó su palacio ampliando y mejorando un grupo de edificios en un antiguo cruce de caminos en el centro de Patan.
El Palacio contiene tres patios, construidos en diferentes épocas y cada uno con su propio carácter: Sudari Chowk (1647), Mul Chowk (1666) y Keshav Narayan Chowk (1734). El primero de los tres, Sundari Chowk, es conocido por su espectacular baño de piedra tallada y su ornamentación en madera de animales y deidades. Los tres templos pagoda y muchos santuarios del Palacio Real de Patan todavía están activos hoy en día, incluido Degutale, un lugar de culto tántrico.
Patan es uno de los tres complejos palaciegos que quedan en el valle de Katmandú y es el único que ha mantenido su diseño y contexto urbano originales a lo largo de los siglos. El palacio contiene una gran riqueza de historia en sus detalles arquitectónicos.
El pozo de piedra en el jardín trasero era parte del sofisticado sistema de suministro de agua de la ciudad, que data del período Licchavi (300–879).
Las alas norte y sur del complejo sobreviven como los primeros ejemplos conocidos de influencia europea en la arquitectura nepalí. Más allá de su extenso e impresionante legado, el palacio sigue siendo una parte integral de la vida urbana de Patan. El patio de Keshav Narayan Chowk es ahora un museo para la colección real, el patio de Mul Chowk alberga la Oficina de Conservación del Departamento de Arqueología y el ala norte se ha transformado en una escuela secundaria gubernamental.
Templos de la Plaza Durbar de Patan
El conjunto religioso de templos frente al Palacio Real es realmente impresionante. Se compone de unas construcciones elaboradísimas, entre las que se encuentran las siguientes:
Templo Krisnhna Mandir (Chayasim Deval). Se trata de un templo del siglo XVII construido totalmente en piedra con 21 torres decoradas con pináculos dorados. Posee tres plantas e inscripciones que cuentan la historia del país.
Templo Harishankar. Es el segundo templo más alto de la plaza. El templo cuenta con tres plantas dedicado al dios Hari Shankar (mitad Vishnu) y fue construido en el año 1704.
Templo Vishnu. Son tres los templos de la plaza dedicados a la deidad de Vishnu.
Templo Jagannarayan. Este es un templo alto e imponente que fue construido en el siglo XVII. El templo es de estilo pagoda con torres elevadas a través del templo para que parezca el pico de una montaña. El estilo está muy detallado para agregar sofisticación y reflejar las tallas de una época pasada. La construcción, muy ornamentada, tiene plantas progresivamente más pequeñas.
Templo Vishwanath Mandir. Es una pagoda de dos alturas custodiada por 2 elefantes. Está construida en piedra con frisos y tejados en madera.
Templo Bhimsen. El Templo Bhimsen está dedicado al Dios de los negocios y el comercio. La pagoda tiene tres plantas y lo que la diferencia de otros templos es que tiene una planta rectangular inusual. El templo fue construido hace siglos y reconstruido en 1682, después de lo cual ha sido restaurado tres veces: en 1935, 1967 y, más recientemente, después del terremoto de 2015.
Golden Temple (Hiranya Varna Mahavihar)
Hay que buscar este templo callejeando por Patan.
Cuenta la leyenda se construyó en el lugar en el que un gato persiguió una rata y, por ello, durante muchos años, en este lugar se alimentó a las ratas, hasta 1994.
Para entrar al templo hay que pagar 100 NPR (0,70€) y se accede a él a través de una puerta flanqueada por leones que llegan hasta un patio lleno de figuras de bronce con un santuario en el centro.
Alrededor hay numerosas ruedas de plegarias y, pese a ser un templo budista, posee una comunidad de vecinos en torno a un patio, al igual que muchas otras construcciones de la ciudad en las que podemos encontrar una cafetería o un tranquilo vecindario.
Mangal Bazar
A pocos minutos de la entrada la Plaza Durbar de Patan, con su museo y sus templos, se localiza este complejo de calles abarrotadas de comerciantes siempre dispuestos a negociar sus productos con el viajero. No tan abarrotado como el distrito de Thamel, este lugar es particularmente interesante.
Estupas Ashoka
Nepal es el centro de la cultura budista del país. Un buen ejemplo del budismo en el país son sus templos y estupas. Esto incluye las cuatro estupas Ashoka de Patan. Estas estupas, que llevan el nombre del emperador Ashoka de la India, fueron erigidas en el siglo 250 a. C. por el emperador budista para fijar los límites de la ciudad de Patan.
Una de ellas, dicen, contiene unas reliquias de Buda, pero como no se puede realizar ninguna excavación arqueológica, es imposible verificar en cuál de ellas se encuentra. Rodeadas en su base por una corona de ruedas de oración, las estupas son objeto de gran devoción popular. Cerca de cada estupa hay una pequeña terraza cubierta que permite a los peregrinos pasar la noche allí.
Templo Khumbeshwar
En el valle de Katmandú tan solo hay tres templos que tengan 5 tejados, y uno de ellos éste. Situado a poca distancia de Durbar Square no son muchos los turistas que se acercan hasta él, por lo que resulta una visita agradable. Además el templo está dentro de un muro, por lo que no hay ni coches ni motos. Además es buen lugar para observar como los hindúes acuden a hacer sus ofrendas y orar.
El edificio, que data del año 1392, domina las calles adyacentes y es el templo más antiguo de la ciudad. Está dedicado al dios Shiva. Destaca por sus tallas de madera, y sus estanques de agua en la base son tanto un lugar para albergar rituales religiosos, como un centro social.
Casa de la diosa-niña Kumari
Siendo tradicional en el Valle de Katmandú la creencia de que la diosa Taleju se reencarna sucesivamente en una niña virgen de entre los newars del Valle, en Patan al igual que en Katmandú, hay una casa habitada por la diosa Kumari.
La diferencia estriba en que la de Katmandú se encuentra en la Plaza Durbar y la de Patan, no. Para encontrarla, hay que andar un poco, no mucho. Pero desde luego, la de Patan no tiene nada que ver con el glamour que exhala la de Katmandú. Pero sí, la niña habita en la misma casa en la que había obras en el patio y al que nos invitaron a pasar; aunque de la Kumari, ni rastro ¡No ibamos a tener esa suerte! Aunque igual tú sí que la tengas.
Templo Mahabuddha
Este templo budista se encuentra a tan sólo 400 metros al sureste de la Plaza Durbar y merece la pena conocerlo. Ubicado entre calles estrechas, el Templo del siglo XIV es conocido como “Templo de los 1.000 Budas” porque cada uno de sus ladrillos posee una imagen de Buda y está construido enteramente con ladrillos de terracota.
La construcción del templo necesitó de 3 generaciones y 36 años hasta ser finalizado. Su estilo se denomina shikar y sigue el modelo de un templo indio que el sacerdote Abhaya Raj visitó y quiso emular.
Y con todas estas visitas, es posible hacerse una idea de la realidad de Patan. Realizarlas nos llevó toda una mañana, yendo a visitar Swayambhunath, el Templo de los monos de Katmandú, tras haber comido en un restaurante cercano a la Plaza Durbar de Patan.
10 comentarios
Por tus fotos veo que es un lugar precioso, parece de cuento. La de sitios bonitos que conozco contigo Macarena! Un beso y feliz fin de semana.
Sí, Vicenta, es un lugar de película.
Un besazo!!!!
Patán es una auténtica belleza.
Todo en ella es bello desde la arquitecta hasta las pequeñas estatuillas decorativas.
Gracias por darmela a conocer, Macarena.
Feliz fin de semana y un fuerte abrazo
Gracias a ti siempre, Carmen.
Un fuerte abrazo!!!
Una buena guía la que nos traes hoy, Macarena.
Muy bien elaborada y con tu magnífico reportaje fotográfico. Tal y como nos tienes acostumbrados siempre en todas tus publicaciones.
Patan es sin duda un lugar de visita obligatoria. Condensa una parte muy significativa del viaje y su cultura.
La mayoría de cosas que nos has explicado, no las conocía. Digamos que es una cultura que, como te decía en la primera publicación que compartiste, no había reparado demasiado.
Siempre es un placer ver las cosas desde tu prisa y experiencia.
Eres muy generosa por compartirlo con nosotros. Ambos son muy generosos, Yayo y tú.
Un fuerte abrazo. Besossss.
Mil gracias, amiga mía. Tú también eres muy generosa al seguirnos y dejar las impresiones en comentarios.
Las culturas tan lejanas son tan distintas que nos producen mucha curiosidad y muy a menudo nos sorprenden. Quizá por eso me gusta tanto viajar.
Patan es un lugar curioso y distinto. Y la parte de su zona antigua es muy calmada, por lo que es un placer ir descubriéndola.
Un besote amiga. Gracias por acompañarnos.
Interesante completa y explicada de maravilla. Bien nos cuentas siempre lo atrayente de vuestros viajes, que ha veces sentimos envidi , sana eh:), al ver tus publicaciones. Magnífica la arquitecrtua y templos hay para dar y tomar. Que significado tienes esas manos de la urna ? Gracias
Que paséis buen fin de semana Macarena.
Un abrazo
Querida Laura,
Muchas gracias por tu comentario. Me alegro que te gusten los viajes y las descripciones que hacemos de los lugares a los que viajamos.
Las manos de la urna forman parte de la colección del Museo Real, y supongo que habrán sido rescatadas de los restos de una escultura tras los terremotos. La verdad que la exposición está montada con un gusto exquisito.
Un fuerte abrazo!!!
Qué maravilla de arquitectura!!! Sin duda un lugar que merece la pena ser visitado, muchas gracias por mostrarnoslo!!!
Gracias a ti, Asun. Un abrazo!!!