La civilización de Khorezm – la más antigua de Asia Central – surgió a mediados del II milenio antes de Cristo en el Oeste de Uzbekistán y Noroeste de Turkmenistán.
Civilización Khorezm

La cultura del Khorezm, tan importante como la de Egipto y Babilonia, dejó en estas tierras un legado de más de 1000 fortalezas a lo largo del desierto que bordeaba al Mar de Aral, además de una de las religiones más antiguas del mundo: el zoroastrismo. De hecho, fue aquí donde se escribió el libro sagrado del zoroastrismo: el “Avesta”.

La mayor parte de las ruinas de estas fortalezas del desierto descansan en la República Autónoma de Karakalpakstán y son conocidas como Kalas (Qalas) y es posible visitarlas desde Khiva, o bien, como fue nuestro caso, en la ruta de Bukhara a Khiva.

El desierto de Kyzylkum, una vez fue una llanura pantanosa y fértil y las Fortalezas se construyeron para proteger los asentamientos agrícolas de los ataques de los nómadas.

Cuando la zona se secó, y las llanuras fértiles se convirtieron en desierto, la población comenzó a abandonar la zona.

Durante la época soviética, los arqueólogos se interesaron por las fortalezas, que excavaron, para llevar las piezas que iban encontrando a los museos rusos. Pero tras las excavaciones, las ruinas cayeron nuevamente en el olvido hasta la independencia de Uzbekistán, cuando el gobierno comenzó su restauración.
Cómo visitar las Fortalezas de Corasmia

No podíamos realizar el último de nuestros desplazamiento por Uzbekistán en tren porque la alta velocidad no había llegado a Khiva a tiempo de nuestro viaje y la única forma de llegar de Bukhara a Khiva era en tren nocturno. Así que decidimos contratar los servicios de una empresa que realizara el trayecto desde Bukhara a Kiva en coche, aprovechando para ver cinco de las Fortalezas de Corasmia, la antigua Khorezm.

Contactamos con la empresa de Khiva Islambek Travel a través de whatsapp – por suerte, se desenvuelven perfectamente en inglés- que vendrían a recogernos a las 8:30 a.m. a nuestro alojamiento de Bukhara para llevarnos a Khiva, recorriendo casi 600 km. (Llegamos a Khiva a eso de las 19:30 horas). Pagamos por el trayecto 69$

El camino es realmente largo y, en ocasiones, bastante aburrido, ya que se trata de una larga autopista que atraviesa el desierto. Además, hay tramos en mal estado y los caminos hasta algunas de las Fortalezas no están asfaltados.

Aun así, nuestro conductor fue un encanto y paramos un par de veces a descansar, repostar y comer en el camino. Además, el conductor se enrolló muchísimo con las fotos porque rodeó las fortalezas para que las pudiésemos fotografiar el exterior desde todos los ángulos.
Fortalezas de Khorezm, en el desierto uzbeko

Muchas de las Fortalezas han desparecido, otras son sólo montes de adobe, pero en algunas de ellas se puede apreciar aún hoy, la grandeza de la civilización de Khorezm. Otras, se encuentran en proceso de restauración con técnicas similares a las empleadas milenios atrás.
Kizil Kala

La primera de las Fortalezas que visitamos fue Kizil Kala, que se construyó originalmente en el período de los siglos I a IV d. C., pero fue abandonada y luego reconstruida en los siglos XII y XIII en vísperas de las invasiones mongolas.

Existe cierto debate sobre cómo se pudo haber utilizado esta fortaleza en la antigüedad, y algunos estudiosos propusieron que era un cuartel de guarnición para las tropas, mientras que otros sugieren que fue un ejemplo temprano de las muchas casas señoriales fortificadas que eran típicas de Khorezm durante la Edad Media.
Toprak Kala

La segunda fortaleza es Toprak Kala. Está datada alrededor de los siglos II y III y fue la residencia real de los reyes de Khorezm. El lugar que primero sirvió como santuario real. Posteriormente abandonado de forma breve a principios del siglo IV y luego, después de algunas restauraciones, se utilizó como ciudadela administrativa.

En la Fortaleza de Toprak Kala tuvimos que pagar 20.000 UZB (1,70€)

Hay un lago, el lago Akchakul, entre Toprak y Ayaz Kala. También hay campamentos de yurtas y restaurantes junto al lago donde los visitantes pueden disfrutar de comidas locales. A veces, los visitantes disfrutan bañándose en el lago. Lo que ocurre es que, como nosotros veníamos desde Bukhara, paramos mucho antes de llegar a las Fortalezas para comer.
Ayaz Kala

La tercera fortaleza es Ayaz Kala. Es una de las fortalezas más espectaculares. De hecho, no se trata de una, sino tres fortalezas agrupadas en una colina. La fortaleza proporcionó defensa contra las incursiones de los nómadas y data de la época medieval. Subir a la Fortaleza cuesta 5.000 UZS (0,40€ por persona).

Junto a la fortificación se encuentra un campamento de yurtas para turistas desde donde se hace trekking hasta las fortificaciones.

Pasar una noche en el campamento con pensión completa cuesta 50$ la noche por persona. Y las yurtas están completamente adecuadas para su finalidad. Disponen hasta de aire acondicionado.

Yekke Parsan

La cuarta fortaleza es Yekke Parsan. Es una impresionante casa señorial fortificada que data de los siglos VI al VIII. Fue, en realidad, la residencia de un señor feudal. En el interior había una habitación central techada con una cúpula arqueada con puertas que se abrían a dos vestíbulos laterales que contenían varias habitaciones más pequeñas. Había una sola entrada defendida por un par de torres. Con el tiempo, el espacio entre la torre y los muros exteriores se llenó de pequeñas casas para los sirvientes y trabajadores de la hacienda.
Dumon Kala

La última fortaleza es Dumon Kala. Se compone de tres secciones: un recinto occidental de forma cuadrada con torres en las esquinas; una ciudadela más pequeña de forma cuadrada en el lado este; y un recinto norte irregular de cuatro lados, cuyos restos ya no se pueden ver. La ciudadela occidental es la sección mejor conservada, especialmente a lo largo de su lado norte, pero solo queda una pequeña parte del recinto este.

Después de visitar las cinco fortalezas, se tarda unos 90 minutos en conducir de regreso a Khiva. Nuestro conductor nos dejó en la puerta del Hotel, en el interior de las murallas de la ciudad y, tan contentos quedamos, que contratamos con él el transporte al aeropuerto de Urgench dos días más tarde.


18 comentarios
Un lugar muy curioso, la de lugares que conozco contigo Macarena. Me alegra que el conductor fuera tan amable, así da gusto viajar. Un besico
Es un sitio, sí, curioso, Vicenta. Ay, ojalá pudieras visitarlo.
Un beso
Es una ruta que me encantaría realizar, gracias por la estupenda entrada!!! Un abrazo
Te iba a encantar, Asun. De verdad. Un fuerte abrazo!!!!
Una preciosa ruta para contemplar como bien hiciesteis la grandiosidad de esas fortificaciones, es un bella manera de intentar comprender y averiguar de esas civilaciones y sus moradores.
Por lo que se puede apreciar una ruta puede que algo dura pero muy interesante de recorrer.
Un fuerte abrazo Macarena y os deseo feliz resto de semana.
Es una ruta fantástica, Juan. Como sabes, soy una gran amante de la Historia, el Arte y la arquitectura. Así que yo estaba encantada a pesar de la gran cantidad de kilómetros que hay que recorrer. De allí, me llevé una página más de la Historia para mi colección de recuerdos.
Un fuerte abrazo, amigo.
Me lo imagino y yo también haría lo mismo. La historía siempre me fascinó y me sigue fascinando. Los programas que emite DMax sobre Egipto de TutanKamon y otros, me los sé de memoria, los he visto varias veces y sigo viendolos cada vez que los emiten.
Un fuerte abrazo y feliz semana Macarena.
Imposible perdérselo, Juan. Te entiendo perfectamente porque yo soy una entusiasta del Arte, la Historia y la Arqueología.
Un fuerte abrazo, amigo.
Qué chulada de excursión. Además, dieron con un chófer «enrollado» que les facilitó poder ver los lugares desde los mejores ángulos. Esas cosas son de agradecer.
Me encantó esa tienda en el campamento para dormir, ¡con su aire acondicionado y todo!
La verdad, Macarena, que esta entrada me ha trasportado con mucha facilidad a las fortalezas, al ambiente y la cultura tan paticular del lugar.
Sois unos suertudos, por haber estado ahí en primera persona.
Pero también yo (nosotros, tus lectores) somos suertudos por poder vivirlo a través de tus ojos.
¡¡Muchas gracias, Macarena!!
Un beso enorrrrme.
De haber ido con más tiempo, supongo que nos hubiéramos quedado a dormir. Ver las estrellas en un lugar como ese, debe ser todo un privilegio. Además, fue muy tierno. Había una excursión de escolares y todos querían hacerse fotos con nosotros. Y a mí, las niñas, no dejaban de tocarme las manos para verme las uñas pintadas. Un amor, de verdad.
Muchas gracias siempre a ti, Nélida.
Un besazo gigante.
¡Qué maravilla! Sin duda que pasar una noche allí debe ser una experiencia iniciática. No puedo imaginar lo distinto que debió ser el paisaje que envolvía a las fortalezas en su época, pienso que debió ser un poco diferente al yermo desierto que veo en las fotos. Como siempre que observo esta clase de yacimientos, pienso en cómo serían cuando había vida en ellos. Impresionantes. Un abrazo, Macarena!
Buah, David. Creo que debió ser impresionante ¡Más de 1.000 fortalezas! Aquello tuvo que ser un vergel con un constante ir y venir de comerciantes, viajeros y peregrinos. Pero, bueno, no está mal que los tiempos cambien y que, al menos, queden recuerdos como estos.
Un fuerte abrazo!!!!
Encontrar gente que te ayuda en esos lugares siempre se agradece.
Impresiona ver tanta desolación y ruina en sitios con tanta historia y vida como han tenido . Al menos se conserva algo.
Menudo campamento, vamos «igualito» que las tiendas de acampada que hemos tenido hasta que compramos la caravana 🙂 Gracias por hacernos «viajar» con vosotros.
Aveces me cuesta entrar en algunos blogs.
Buena semana Macarena.
Un abrazo.
Menos mal que el gobierno actual ha apostado por el turismo y conservación de lugares históricos ¿No?
Las yurtas son una pasada, la verdad. Un lujo en mitad de la nada.
Un fuerte abrazo, Laura.
Qué pena que se desecara el terreno, Macarena. En sus buenos tiempos, estos recorridos, debían ser un regalo para la vista.
Me apunto a pasar unas noches en las yurtas, debe ser una pasada.
Un abrazo grande.
Bueno Carmen, hablamos del cambio climático, pero lo que aquí ocurrió fue que el sentido del río que irrigaba la zona, cambió su curso. Algo muy diferente de lo que posteriormente hicieron los soviéticos con el mar de Aral, que eso sí que fue una catástrofe climática ocasionada por el ser humano de manera deliverada.
No obstante, la zona merece la atención del visitante. Es, independientemente de las fortalezas, cuanto menos, curiosa.
Un abrazo, Carmen.
Hola a todos y a todas:
Nosotras tuvimos una MALÍSIMA EXPERIENCIA CON LA EMPRESA ISLAMBEK y me gustaría explicar lo ocurrido, ya que no quedamos para nada satisfechas.
La primera excursión que hicimos fue la de día completo a las 13 fortalezas del desierto. Elegimos esta opción en lugar de coger el tour de las 6 fortalezas o el de las 9 fortalezas para que fuera más largo y más completo. En la información que facilita la empresa en su web indican que esta excursión que contratamos tenía una duración de entre 14-16 horas, y esto fue lo primero que incumplieron. Salimos a las 7:00 de Khiva, y para las 16:00 estábamos de vuelta en el hotel. La ruta total fue de 8 horas, esto es, la mitad de lo estipulado.
El ritmo de la excursión era muy rápido, el guía nos paraba en la fortaleza, bajábamos del coche, hacíamos una foto y nos íbamos. No nos daba tiempo para pasear tranquilamente o para rodearlas y verlas desde más ángulos. Era un ritmo rápido, como si tuviera prisa por acabar cuanto antes. Nos sentimos bastante mal, como si molestáramos o como si por querer estar un ratito en cada fortaleza fuéramos a molestarle, ya que decía que había que irse rápido. Nos llegó a decir que tenía un niño que era un bebé y que quería llegar a casa para estar con él.
Incluso hubo un par de fortalezas que las vimos de lejos sin bajarnos del coche y nos dijo “esta no merece la pena, además tendríais que ir desde aquí andando hasta allí, no es bonita, no merece la pena, y ya la estáis viendo, nos vamos a la siguiente”.
La web también indica (en el apartado de “condiciones” y “qué incluye el viaje”) que el coche tiene aire acondicionado. Supongo que tendría, pero no llegamos a saberlo, ya que el chofer no lo encendió en ningún momento y siempre iba con la ventana bajada. Hacía calor, era finales de abril y había unos 30 grados o más. Pero bajar la ventana es muy incómodo porque entra muchísimo viento y arena del desierto, que se te mete en los ojos y, con las lentillas, es un problema. También se metía la arena en la boca…
No nos dejó parar para comer. Si que paramos sobre las 10.00 a desayunar lo que habíamos llevado nosotras en la mochila, pero no volvimos a parar más ni para comer, ni en un restaurante ni tampoco un ratito para comer algo de la mochila. Nada… El resto de paradas fueron, como he dicho, de escasos 5 minutos en cada fortaleza. Enseguida nos decía que había que irse. Estuvimos sin comer todo el día, y no pudimos comer nada hasta que volvimos a Khiva ya a la hora de la merienda…
Otra cosa a tener en cuenta es que los chóferes muy rara vez hablan inglés. Por supuesto, tampoco hablan español ni ninguna otra lengua. No son guías con estudios en turismo y que se desenvuelvan en distintas lenguas, son chóferes sin estudios superiores y sin dominio de lenguas extranjeras. Normalmente solo hablan uzbeko y, en algunos casos, ruso. Muy rara vez hablarán inglés…
Al día siguiente hicimos la excursión al Mar de Aral, de dos días de duración.
Aquí los problemas fueron los mismos, pero más graves.
El problema del aire acondicionado VS. abrir la ventana fue exactamente el mismo. Supongo que para ahorrar, no quieren poner el aire, y es mejor para ellos bajar la ventana. Pero eso en el desierto es extremadamente desagradable, y más en el Mar de Aral que es constantemente atravesar desierto, que está lleno de polvo y baches.
El tour incluye parar en algunos sitios durante el camino, esto es, no se va al Mar de Aral de manera directa, sino que se para en algunos lugares de interés turístico, etc. El chofer no quería parar en ninguno de ellos, incluso quería saltarse la parada en el cementerio de Moynaq, que para mi era de lo más importante (sino lo que más) de los 16 días que estuvimos en el país. Quitarme esa parada era totalmente devastador para mi, había ido al país expresamente para visitar el Mar de Aral. Dijo que “mañana posiblemente a la vuelta tengamos más tiempo para parar y podemos verlo”, pero tampoco lo aseguró, y yo quería que se respetara el orden de los lugares a visitar tal y como está en la web, tal y como está en el contrato firmado. No entiendo que si se contrata un tour con ciertas paradas, eliminen todas o muchas y cambien el orden de las demás sin darnos una explicación o justificación. Nuevamente, el problema de las prisas que ya habíamos vivido el día anterior.
Aunque la peor experiencia fue en las yurtas en las que íbamos a dormir esa noche. Cuando hicimos la reserva del tour (con unos 4-5 meses de antelación) nos dieron la opción de alojarnos en dos yurtas distintas: nos dijeron el nombre y precio de cada una de ellas (las baratas 35 dólares y las caras 50 dólares POR PERSONA). Elegimos la opción económica, ya que tampoco nos habían explicado nada más, no sabíamos las diferencias entre ellas, no sabíamos si la diferencia de precio incluiría distintos servicios o comodidades. Por lo tanto, ante ese desconocimiento, elegimos las económicas. Cuando le confirmé que queríamos esas, nos dijo que estaban completas, y que tendríamos que ir a las caras. No sé entonces para qué nos ofrece dos distintas si solo podemos ir a unas…
Le confirmamos y le dijimos que ok, que reservara las caras. No nos quedaban tampoco otras alternativas.
Cuando llegamos allí con el chofer, nos llevó a las yurtas baratas. Yo intenté explicarle que esas yurtas no eran, que habíamos reservado las caras (ya que además las baratas no tenían disponibilidad), pero no me entendía porque no hablaba NADA de inglés. Enseñándole mi cuaderno (donde llevo apuntado todo lo referente al viaje) intenté que me entendiera que se había equivocado de yurtas. Pero no entendía nada, y nos llevó a las baratas. No hubo forma de explicarle nada. Nos dejó allí con las maletas, hicimos el check-in y nos llevaron nuestra yurta para instalarnos. No pude avisar al jefe de la empresa Islambek porque allí no hay nada de cobertura.
Para nuestra sorpresa, al llegar, no había nadie, fuimos las primeras huéspedes en llegar, no había más clientes. Poco después llegó una pareja de italianos. Nosotras y la pareja fuimos los únicos huéspedes que pernoctamos allí esa noche, ¿no se supone que estas yurtas estaban completas y que por eso la única opción era ir a las caras? No se entendía nada. Había como unas 20 yurtas y solo dos ocupadas… En toda la tarde-noche no llegó nadie más, y tan solo nuestra yurta y la de los italianos estuvo ocupada.
Además, estas yurtas en las que nos quedamos estaban a medio construir. Se ve que estaban ampliando las instalaciones, construyendo más yurtas, y en todo el recinto había herramientas, alambres, trozos de hierro, etc. repartidas por el suelo. No en una esquina, estaban por todos los sitios. Ibas al baño o a pasear y tenías que ir esquivando hierros, saltando por encima de herramientas, etc. bastante peligroso…
Estas yurtas baratas están bastante más alejadas del mar. Como además el mar se sigue reduciendo, las yurtas cada vez quedan más alejadas de la orilla del mar, el año que viene estarán unos metros más alejadas, y así siempre… Es difícil calcularlo pero posiblemente la orilla esté a 1 km de distancia, igual algo más. Entonces no es fácil ir a bañarse o a pasear… En cambio, las yurtas caras si que están muy cerca, está a menos de 100 metros de la orilla, siendo más fácil ir a bañarse, a pasear al atardecer o a ver el amanecer. Las nuestras estaban muy mal ubicadas y nos impedía poder hacer nada. Estábamos en el Mar de Aral pero lejos, y sin poder disfrutar del mar ni de lo que implica estar allí. Os recomiendo que miréis este tema y os alojéis en las caras, que están en la orilla (Aral Plaza Yurt Camp se llaman las caras), porque os dará más posibilidades de pasear y ver el mar. Y además parecía que las instalaciones estaban mucho mejor. Tiendas más grandes, mejores servicios, etc. No vayáis a las de los 35 euros, que además de estar en obras y lejos de la orilla, los servicios eran bastante rudimentarios y deficientes. Pagar esos 15 dolares de más creo que merecerá la pena.
El colmo fue el siguiente: sobre las 11 de la noche yo estaba ya en la cama (allí no hay nada que hacer por la noche, cuando se va la luz te tienes que acostar) y mis dos amigas aseándose para acostarse. El jefe de Islambek llamó al dueño de las yurtas (hay una empresa que si tiene cobertura allí, pero nuestra SIM era de otra compañía distinta y no teníamos cobertura) para decir que se han equivocado de yurtas, y que efectivamente estamos en otras distintas a las reservadas. Dijo que si queríamos, que nos llevan “ahora” a las otras, a las caras. Yo ya estaba DORMIDA, no iba a levantarme, vestirme, hacer la maleta, etc. para mudarnos… Además si nos cambiábamos a las caras, nos iban a cobrar el precio de las caras, pero ya llevábamos haciendo uso de las baratas varias horas y habíamos cenado allí (una cena bastante normalita, supongo que la cena de las caras sería mejor), por lo que los servicios recibidos eran los de las baratas, pero si nos cambiábamos íbamos a pagar el precio de la cara. No tenía sentido cambiarse. Si además a las 8:00 de la mañana nos íbamos a marchar de allí…
El colmo fue cuando al día siguiente tuvimos que pagar. Nos cobraron el precio de las yurtas baratas, claro (estábamos en las baratas por un error del chofer), esto es, 35 dólares por persona, pero el problema es que nosotras llevábamos 50 dolares, no 35, porque era 50 lo que íbamos a tener que pagar en las yurtas que nosotros habíamos reservado. El pago se hace obligatoriamente en dólares, y como el dólar no se usa en España, no teníamos muchos billetes ni de muchas cantidades distintas, llevábamos lo justo que habíamos calculado para pagar allí, por lo que teníamos 50 dolares cada una, no 35. Le pagamos los 50 cada una, con intención de que nos devuelva 15 a cada una, y nos dice que no tiene cambio, que se queda con los 50 (150 dolares en total).
¿Cómo no va a tener cambio? Cada día recibe varios turistas que pagan en dólares y en efectivo (no admiten ni tarjeta ni pago en otras monedas). Teniendo en cuenta que el banco más cercano está a 4 horas en 4×4 atravesando una carretera mortal llena de baches, dudo que este hombre vaya al banco todos los días. Tiene que tener un fajo de billetes bajo su colchón de escándalo, tiene que tener FIJO muchos billetes de dólar de diferentes cuantías. Pero es más fácil robarnos 15 dolares a cada una diciendo que no tiene cambio, y que si no le hemos llevado el dinero justo es nuestro problema.
Y claro que teníamos el dinero justo, el dinero justo si nos hubieran llevado a la yurta correcta. Pero si se equivocan y nos llevan a otra y el precio cambia, entonces ya no tenemos los billetes exactos. Acabamos pagando el precio de la cara pero alojándonos en la barata.
No recomiendo NADA esta empresa que nos timó, nos engañó, se equivocó de yurtas, no hicimos todas las paradas, no vimos toda las fortalezas, todo está mal organizado y con prisa.
Si googleais un poco, es fácil encontrar otras empresas que hacen los mismos tours, y seguro que funcionan mucho mejor.
Ay Esther, cuánto lo siento. La verdad es que yo pensaría igual si hubiera experimentado lo mismo que vosotras.
En nuestro caso, hemos viajado dos veces a Uzbekistán y hemos hecho traslados de Urgench a Khiva, de Khiva a Bukhara y viceversa, y hemos visto las fortalezas, siempre con ellos. En nuestro caso han sido muy formales, nuestros conductores hablaban inglés y nos han hecho paradas. No puedo decir nada malo de ellos, la verdad.
No hablamos porque hagamos colaboraciones con ellos, ni ellos con nosotros. Hablamos desde nuestra experiencia. Pero también quiero que sepas que si mi experiencia hubiera sido igual que la tuya estaría enfadadísima y tendría la misma opinión que tú.
Un abrazo!!!!