Si estás planificando tu ruta por la provincia de Denizli con la idea fija de conocer Pamukkale y las ruinas de Hierápolis, déjanos darte un consejo de oro: no cometas el error de pasar de largo de Laodicea (Laodikeia).

En nuestro viaje, la idea principal era dedicar el día completo a Pamukkale e Hierápolis. Sin embargo, como llegamos en coche la tarde anterior y aún nos quedaban unas horas de luz, decidimos acercarnos a explorar Laodicea, situada a escasos 10-15 minutos. La sorpresa fue mayúscula. Mientras Hierápolis era famosa en el mundo antiguo como la ciudad del agua caliente y del bienestar termal, Laodicea era la ciudad del comercio, las finanzas, la moda textil y el agua fría que traía desde las montañas a través de un complejo sistema de acueductos.

Lo mejor de todo fue la experiencia: prácticamente no había gente, lo que nos permitió pasear entre avenidas de mármol en total tranquilidad. Te aseguramos que merece muchísimo la pena incluirla en el itinerario.
Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca
Breve reseña histórica
Fundada en el siglo III a.C. por el rey seléucida Antíoco II en honor a su esposa Laodice, la ciudad creció estratégicamente en el valle del río Lycos. Durante el dominio romano, Laodicea se convirtió en una de las urbes más prósperas y opulentas de Asia Menor gracias a su pujante industria textil (famosa por su lana negra) y a su célebre escuela de medicina, donde se producía un reputado colirio para los ojos.

Su riqueza era tal que, tras sufrir un devastador terremoto en el año 60 d.C., los propios ciudadanos rechazaron la ayuda financiera de Roma para la reconstrucción y la levantaron con sus propios fondos. En el ámbito religioso, ostenta un papel histórico crucial: albergó una de las Siete Iglesias del Apocalipsis mencionadas en el Nuevo Testamento, donde se la recrimina por su actitud «tibia» (asociada poéticamente al agua que llegaba a la ciudad a través de sus tuberías, ni fría ni caliente).
Tiempo estimado de visita

Para recorrer el yacimiento principal a un ritmo relajado, fotografiar sus teatros y admirar los trabajos de restauración, calcula entre 1,5 y 2,5 horas.

A diferencia de las masas que abarrotan Pamukkale a diario, Laodicea destaca por ser un remanso de paz. Poder caminar en soledad entre columnas colosales sin esquivar grupos de tours le da un valor añadido incalculable.
¿Cómo llegar y dónde aparcar?

- En coche de alquiler: Es la forma más rápida y directa. Desde Denizli se tarda apenas 15 minutos, y desde el área de Pamukkale no te tomará más de 10 a 12 minutos por la carretera D320/D585.
- Aparcamiento: El yacimiento dispone de un aparcamiento amplio y gratuito junto al centro de visitantes en la entrada principal.
Precios y entradas actualizadas

Las tarifas oficiales para visitantes internacionales se fijan en euros (€):
- Entrada General a Laodicea: 12 € .
- Pases Turísticos Oficiales:
- Museum Pass Türkiye (165 €): Válido por 15 días. Cubre Laodicea, Pamukkale/Hierápolis, Éfeso y más de 350 monumentos del estado en toda Turquía.
- El Museum Pass Aegean (95 €) y el Museum Pass Mediterranean (90 €) ya incluyen la provincia de Denizli en su cobertura
- Tarifas para personas con discapacidad: Acceso 100% gratuito en la taquilla física presentando la documentación oficial acreditativa.
Recorrido imperdible: Lo más curioso que ver

A pesar de que el proceso de excavación y reconstrucción sigue activo (con resultados espectaculares en los últimos años), el recorrido está muy bien acondicionado con pasarelas de madera y paneles explicativos:

- La Calle de Siria (Syria Street): La columna vertebral de la ciudad. Una majestuosa avenida pavimentada de mármol, flanqueada por columnatas, pórticos y antiguos comercios que te transportan de inmediato a la época de esplendor romano.

Calle de Syria - La Basílica de Laodicea: Uno de los descubrimientos más importantes de los últimos tiempos. Una de las iglesias cristianas más antiguas del mundo que se conserva en un estado excepcional, con mosaicos originales en el suelo protegidos por una estructura cubierta.

Pila bautismal en la Basílica de Laodicea - Los dos Teatros (Oeste y Norte): Laodicea es una de las pocas ciudades del mundo antiguo que cuenta con dos teatros de gran tamaño a pocos metros de distancia. El Teatro Norte, recientemente restaurado, ofrece una panorámica espectacular del valle y de las montañas blancas de Pamukkale a lo lejos.

Teatro en Laodicea - El Estadio y Complejo Deportivo: Uno de los estadios de la antigüedad más grandes de Anatolia, con capacidad para más de 20.000 espectadores, destinado a juegos atléticos e hípicos.

Antigua ciudad de Laodicea - El Templo de Apolo (o Templo A): Una estructura monumental con columnas reconstruidas y un altar transparente de cristal sobre las bases del templo para poder observar la estructura soterrada.

Templo A - El sistema de distribución de agua (Castellum Aquae): La famosa red de tuberías de piedra y terracota que traía el agua a la ciudad. Como el agua venía de fuentes lejanas y llegaba templada a la ciudad, dio origen al célebre símil bíblico sobre ser «tibio».
¿Dónde dormir?
- Pamukkale (A 10 km): La opción más cómoda si al día siguiente quieres madrugar para ser el primero en entrar a los travertinos e Hierápolis. Ofrece una amplia gama de hoteles con piscinas termales.
- Denizli (A 6 km): Ideal si prefieres alojarte en una ciudad moderna con mayor oferta de restaurantes, centros comerciales y servicios urbanos.





