Uzbekistán es uno de esos países que uno nunca se plantea como destino, hasta que se lo plantea como destino. Y es entonces cuando comienza el sueño con la mítica Ruta de la Seda y con aquellos viajes a través del desierto cuando caravanas formadas por cientos de camellos comerciaban con los productos más preciados ambicionados en los dos extremos más distantes del mundo.

Viajar a Uzbekistán no es difícil. Hacerlo desde España no lleva más de siete horas con escalas y, una vez allí, parece que te hallaras en un mundo distinto, muy diferente, transportado a otra época. Un tiempo reflejado en cuentos y en relatos de viajeros de otro período de la Historia. Un mundo que vivió una Historia muy diferente a la de sus vecinos europeos y que ha dejado para siempre el legado de una arquitectura y una cultura cuyo nombre sigue flotando, como una nebulosa, en la imaginación de todo viajero soñador.

Aquí vamos a destacar lo mejor y lo menos bueno, según nuestras impresiones, de lo que nos ofreció Uzbekistán en nuestro viaje.
Lo + de Uzbekistán
Uzbekistán es un país cercano y accesible

En un primer momento, decir Uzbekistán, es perderse en el mapamundi buscando algún lugar perdido en Asia Central. Son pocos los que conocen la Historia de Tamerlán, y con suerte, quizás les suene el nombre de Zoroastro. Pero Uzbekistán fue un punto muy destacado en la Ruta de la Seda y, quizás al hablar de Samarcanda, las cosas cambian.
Si bien es cierto que hasta no hace tanto, Uzbekistán fue un país hermético, el desmembramiento de la Unión Soviética y las políticas gubernamentales destinadas a proveerse de los suculentos ingresos que el turismo proporciona, han ido propiciando la llegada de viajeros y la eliminación progresiva de las trabas al turismo.
Hoy día, Uzbekistán es un país al que se puede llegar fácilmente desde cualquier lugar de Europa en pocas horas y en el que es posible armar una ruta fácilmente para recorrer sus principales ciudades.
Destaca por el calor de su gente

Uzbekistán destaca por muchos motivos, pero si hay uno que destaca por encima de los demás es el calor, la amabilidad y la hospitalidad de su gente que, por encima de todo, se alegra de que su país despierte el interés de quienes vienen de lugares lejanos para conocer su Historia, su Arte y su Cultura. Por ello, no es raro que sean muchos los desconocidos que se acerquen para hablar contigo, hacerte preguntas o tomarse una foto para el recuerdo.
Es un destino muy barato

A lo largo de nuestras entradas, hemos ido dando los datos del coste de la vida en Uzbekistán y muchos de nuestros lectores se han sorprendido de lo barato que es hacer turismo allí. Es barato comer, son baratos los hoteles, es barato desplazarse y son baratas las compras. Es, desde luego, un lugar para hacer una buena ruta sin tener que hipotecarse para ello.
Uzbekistán es un paraíso para hacer compras

Uzbekistán es un paraíso para aquellos a quienes les gusten las compras, la artesanía y los recuerdos. Y en eso, Uzbekistán sigue haciendo honor a su pasado como epicentro de la Ruta de la Seda porque, indiscutiblemente, la oferta de productos y las transacciones comerciales siguen vivos en este país de Asia Central.
Los uzbekos son maestros en casi todo tipo de artesanías tradicionales: la cerámica, los bordados, la madera, el damasquinado, las miniaturas… Y trabajan con todo tipo de materiales: plata, seda, cachemir, piel, piedras preciosas, metales,… Además, los precios son imbatibles.
Es un lugar diferente y sorprendente

Creo que una de las cosas que más nos gusta a los viajeros, incluso por encima de visitar las maravillas que ofrece otro país, es el efecto sorpresa que producen otras costumbres y el legado con el que la Historia ha ido impregnando la arquitectura, el arte, el carácter de los habitantes, la gastronomía… En lugares de África y Asia, el choque cultural es donde muchos viven este impacto de manera más intensa, pero es algo que uno no espera encontrar en lugares de Asia Central, quizá más rurales, menos poblados, más tranquilos…. Pero Uzbekistán es un país que sorprende en muchos aspectos: su arquitectura única, sus bellas necrópolis, el bullicio de sus bazares, su gente tranquila… No cabe duda que el país sorprende.
Lo – de Uzbekistán
Las distancias son largas

Pese a lo pequeñito que se ve en un mapa, Uzbekistán es el 57º país más grande del mundo con 447.400 km². El hecho de ser un país desértico, hace que la mayor parte de su población se concentre en pocas grandes ciudades y desplazarse de una a otra requiera atravesar amplias extensiones de desierto baldío, cuyo paisaje se puede hacer bastante monótono.
Además, y como parte del legado soviético, ciudades como Tashkent, Samarcanda y las afueras del casco histórico de Bukhara se extienden sobre un trazado urbano de grandes, largas e interminables avenidas.
Por eso, no es fácil andarse las ciudades como hacemos los viajeros en todos nuestros viajes. Aunque, como siempre hay remedio para cualquier problema, el tren de alta velocidad ha permitido una mejora de la comunicación entre las grandes ciudades de Uzbekistán, y tanto la aplicación de yandex, como la amplia flota de taxis uzbekos permiten hacer los desplazamientos más rápidos y a muy buen precio.
Hay ciertas dificultades para comunicarse

El uzbeko es el único idioma oficial de Uzbekistán y la lengua materna de más del 80% de la población. Al menos la mitad de la población también habla ruso. La mayoría del vocabulario es de origen túrquico, pero también se toman prestadas palabras del árabe, el persa y el ruso. Hay muchos dialectos del uzbeko pero la versión estándar del idioma se basa en el dialecto Taskent. En uso oficial, se usa el alfabeto latino, pero coloquialmente a menudo se usa el alfabeto cirílico.
El inglés se encuentra poco extendido y, en ocasiones, es difícil entenderse porque además, el traductor es muy impreciso con la traducción del uzbeko al español.
Existen aún algunos pequeños inconvenientes para el turismo

Aunque han sido eliminadas las antiguas restricciones turísticas: obligatoriedad de obtener un visado, obligatoriedad de registrarse en los hoteles y guardar la hoja del registro hasta la salida del país, la obligatoriedad de declarar determinados medicamentos al entrar en Uzbekistán etc. El viajero, por ejemplo, sigue teniendo restringida la entrada con drones en el país.
Además, del inconveniente del idioma, siguen existiendo, algunos otros pequeños inconvenientes que van solventándose a medida que el turismo va avanzando en el país. Existen, por ejemplo, pocos cajeros automáticos, en su mayor parte en ruso y sin posibilidad de traducir el idioma de pantalla; hay un límite muy reducido para obtener dinero de los mismos; en la mayor parte de los hoteles de gama media no se puede pagar con tarjeta y tampoco es lo común en chaikanas a la hora de comer.
El clima es extremo

Uzbekistán tiene un clima continental seco. Este tipo de clima resulta ser muy frío en invierno con vientos helados y violentos, y hace mucho calor en verano. Además, el clima de Uzbekistán se caracteriza por diferencias significativas en las temperaturas diarias y estacionales. Por ello, las épocas recomendadas para viajar se encuentran muy limitadas. De hecho y como hemos contado, nosotros viajamos en Semana Santa y nos asamos de calor.


10 comentarios
Me encantan este tipo de resúmenes de lo mejor y peor que habéis experimentado en vuestra visita a los diferentes lugares, son entradas que siempre me guardo en mis favoritos. Un beso
Muchas gracias, Asun. Un beso
Muy interesante este resumen de de lo +y lo –
Lo del idioma y la limitación del traductor, es un inconveniente grande.
He tomado nota de todo, Macarena.
Gracias!
Un besazo.
Sin traductor, la gente también se esfuerza. Sólo hacen falta sonrisas, lo demás, te lo inventas. Jijijijiji
Un besazo, amiga mía.
Despues de valorar lo + y lo – a mi no me importaría nada visitarla. Un besico y feliz semana Macarena.
Te gustaría mucho, Vicenta. Un beso
Ya veo que tiene más pros que contras, aunque es necesario saber lo más negativo de Uzbekistan. El tema cajeros es un gran problema para el viajero. No me veo traduciendo el idioma ruso para sacar dinero. Pero sabiendo esto iremos provistos de efectivo, por si las moscas.
Un abrazo,
Alicia
Tampoco le des mucha importancia. Los cajeros no te dan más de 200€, así que siempre puedes pedir ayuda a alguien que, aunque en condiciones normales no es lo recomendable, sí es un consejo válido para Uzbekistán. La gente es amable, el crimen está muy castigado y, si al final te robaran, sólo pierdes 200€.
De verdad, que tienes que plantearte visitar Uzbekistán. Sé que te va a gustar muchísimo.
Un fuerte abrazo!!!!
Hola ! Que buenos tus consejos, iremos a Uzbekistán entre el 2 y 12 de abril de este año… y pensé que haría frío… tu pasaste mucho calor en semana Santa…en abril?
Queríamos también ir al la ópera en Tashkent a ver ballet.. pero esta todo el programa en ruso..tú has ido ?
Y la última…en los hoteles no te cambian dinero ..y no puedes pagar con VISA ?
Gracias
Un saludo desde Uruguay
¡Hola Lily!
Nosotros fuimos del 5 al 15 de abril y no es que nos asáramos de calor como en un mes de agosto, pero hacía mucho calor ¡Menos mal que llevábamos un par de camisetas de manga corta! Pero nos tuvimos que comprar unas zapatillas porque llevábamos los pies asados. El caso es que antes de viajar, también pensamos que haría frío; pero no, que va. Un tiempo estupendo y más bien calor. He repasado las fotos y, a lo sumo, alguna noche nos pusimos una rebequita.
A la ópera de Tashkent, no, no fuimos.
Nosotros cambiamos un poco de dinero en el aeropuerto, junto a las cintas de equipaje porque el cambio es fijo y allí se puede cambiar. El hotel de Tashkent lo pagamos con tarjeta, pero es verdad que en el resto del país los hoteles son más «familiares» y no admiten tarjeta; aunque sí la admiten en algunas tiendas de Bukhara y Khiva y en algunos restaurantes de Samarcanda y Bukhara. Nosotros viajamos con una tarjeta prepago y sacamos dinero del cajero, que la verdad es que fue un poco difícil porque no todos admitían la tarjeta y, por otra parte, como estaban en ruso, a veces no había quien se aclarara y había que hacer lo que no se debe hacer nunca en un cajero, que es pedir ayuda.
Uzbekistán es una pasada. Estamos pensando volver antes de que termine el año. Disfrutarlo mucho!!!!!