Goris, situada en la provincia de Syunik, al sureste de Armenia, es una ciudad que combina una rica historia con paisajes naturales impresionantes y fue nuestro destino más al Sur de Armenia, desde donde comenzamos nuestra ruta de vuelta.

La idea de visitar Goris, no era únicamente conocer el Monasterio de Tatev, la principal atracción turística de la zona, sino ver las cuevas de Khndzoresk y el círculo de piedra de Zorats Karer.

Llegamos cuando ya había oscurecido y nos alojamos justo junto a la plaza principal en un hotel regentado por una familia en la que algunos de sus miembros hablaba español. Nos invitaron a cenar, pero estábamos cansadísimos y preferimos dar una vuelta por un pueblo, ya solitario, para estirar las piernas tras todo un largo día en el coche.

El pueblo es pequeño y si no vas a hacer ninguna ruta de senderismo, puedes ver sus atractivos en un solo día. De hecho, fuimos a ver el Monasterio de Tatev y las cuevas de Khndzoresk antes del mediodía, y después de comer paramos en el círculo de piedra antes de dirigirnos a Jermuk, el pequeño pueblo minero a ambos lados de la carretera principal, donde encontramos el mejor alojamiento de la zona antes de dirigirnos hacia el Este por una ruta de montaña poco recomendable.
En la montaña, lejos del ruido del mundo, el silencio habla con más claridad.
El Monasterio de Tatev

El Monasterio de Tatev no es solo un conjunto de edificaciones religiosas, sino un verdadero complejo histórico rodeado de paisajes impresionantes.
Está situado en lo alto de un acantilado sobre el desfiladero del río Vorotan, ofreciendo vistas impresionantes del paisaje montañoso circundante.

El pueblo más cercano al monasterio es Tatev, mientras que la ciudad más importante en la zona es Goris, ubicada a unos 30 km. Para acceder al monasterio, los visitantes pueden viajar por carretera desde Goris o utilizar el teleférico «Wings of Tatev«, que parte del pueblo de Halidzor y cruza el cañón del Vorotan en un recorrido de 12 minutos.
Esta ubicación estratégica hizo de Tatev un importante centro religioso, cultural y educativo durante la Edad Media, además de un bastión defensivo natural frente a invasores.

Fundado en el siglo IX, el Monasterio de Tatev fue un importante centro espiritual, educativo y político en Armenia. Albergó una de las universidades más influyentes de la región durante la Edad Media, desempeñando un papel crucial en la preservación de la cultura y la ciencia armenias. Además, su ubicación estratégica lo convirtió en un bastión defensivo durante conflictos históricos.

Se trata de un Monasterio Fortificado. Su combinación de murallas, ubicación estratégica, pasadizos secretos y estructuras autosuficientes lo convirtieron en una fortaleza segura para monjes, estudiantes y la población local en tiempos de guerra. Hoy en día, sus ruinas siguen mostrando la gran capacidad defensiva con la que fue diseñado.

Iglesia de San Pedro y San Pablo (siglo IX)

Esta es la iglesia principal del monasterio, construida entre 895 y 906 bajo el patrocinio del príncipe Ashot I. Es un ejemplo típico de la arquitectura medieval armenia, con una estructura de piedra robusta y una cúpula impresionante.
Iglesia de San Gregorio (siglo XI)

Ubicada dentro del complejo monástico, esta iglesia más pequeña fue construida en el siglo XI y está dedicada a San Gregorio el Iluminador, el santo que introdujo el cristianismo en Armenia en el siglo IV. Su estructura es más modesta que la iglesia principal, pero conserva elementos arquitectónicos medievales y una atmósfera de recogimiento especial.
Iglesia de la Madre de Dios (siglo XI o XII)

También conocida como Surp Astvatsatsin, esta iglesia fue edificada en una de las esquinas del complejo monástico. Es más sencilla en su diseño, pero su importancia radica en que sirvió como capilla privada para los monjes. Se cree que en sus muros se conservaban manuscritos religiosos y que en su altar se realizaban rituales litúrgicos importantes.
Mausoleo de Grigor Tatevatsi (siglo XV)

Este este mausoleo alberga los restos de Grigor Tatevatsi, un influyente teólogo y filósofo armenio del siglo XV. Fue una figura clave en la historia de la educación en Tatev y uno de los líderes espirituales más importantes de Armenia en la época medieval. Su tumba sigue siendo un lugar de veneración para muchos peregrinos y estudiosos de la historia armenia.
Gavazan, el pilar oscilante (siglo X)

Uno de los elementos más curiosos del monasterio es este pilar octogonal de piedra, de unos 8 metros de altura, construido en el siglo X. Su diseño le permite inclinarse levemente cuando hay movimientos sísmicos y regresar a su posición original, lo que lo convirtió en un rudimentario pero eficaz detector de terremotos. También se usaba como señal de alerta en caso de ataques enemigos.
Otros recintos, salas y pasadizos

Uno de los relatos más famosos dice que un monje, al terminar la construcción de la iglesia, pidió a Dios que le diera alas para poder volar. Al saltar al abismo, exclamó «Ta tev«, que en armenio significa «Dame alas», y de ahí el nombre del monasterio.

Nosotros hicimos la vista en coche y aparcamos casi a la entrada del Monasterio. Pese a que podíamos haber utilizado el teleférico, preferimos ir en coche para disfrutar del Cañón del Vorotan y el Puente del Diablo, pero no sólo eso; con el coche pudimos ir al mirador frente al Monasterio para obtener las mejores vistas. Es cierto que llegando en teleférico, también puede hacerse éste camino andando, pero es más trabajoso y con el aire que allí sopla, mejor en el coche. Supongo que cada una de las opciones tiene sus ventas e inconvenientes.
Por cierto, para ir a Tatev desde Goris es mejor no coger la carretera del aeropuerto, que es más larga y está en peores condiciones; sino que es mejor salir hacia Sisisan y coger la carretera H45 – un desvío hacia la izquierda que va a Shinuhayr/Halidzor.
The wings of Tatev

El teleférico «Alas de Tatev» es una impresionante obra de ingeniería que conecta el pueblo de Halidzor con el Monasterio de Tatev. Con una longitud de 5,7 kilómetros, es reconocido por el Récord Guinness como el teleférico reversible más largo del mundo. Durante el trayecto, que dura aproximadamente 12 minutos, los pasajeros disfrutan de vistas panorámicas sobre el profundo desfiladero del río Vorotán y las montañas que lo rodean.

Para utilizar este medio de transporte hasta el Monasterio de Tatev, es necesario llegar hasta el pueblo de Halidzor, en donde encontrarás un amplio aparcamiento gratuito.

Las entradas pueden comprarse en el acceso al teleférico, pero hay épocas en las que las colas son enormes y la afluencia de público podría hacer que te quedaras en tierra. Para ello, a través de la página web tatever.am puedes comprar las entradas con antelación y asegurarte una plaza el día y la hora que tengas previsto hacer la visita.

Los billetes de un solo sentido cuestan en los meses de abril a noviembre 6500 AMD (16€) y 9000€ (22€) si son de ida y vuelta. Los niños de hasta 140 cm de altura pagan 1000 AMD (3€). Los billetes en los meses de diciembre a febrero cuestan 4000 AMD (10€) sólo un viaje y 5500 AMD (13€) si se compra el viaje de ida y vuelta.
Como al comprarlos online hay que especificar la hora, existe una penalización de 2000 AMD (5€) en caso de que llegues tarde y necesites cambiar tu reserva; y las entradas no son reembolsables.
Los horarios oscilan entre el comienzo a las 10:00 y 10:30, y el cierre entre las las 17:00 y 19:00 según la temporada del año. Y hay salidas cada 15 minutos.
El área de las “Alas de Tatev” en el pueblo de Halidzor es muy completa y contiene además de amplios aparcamientos, miradores, tienda de souvenirs, baños públicos y área de restauración.
Cuevas de Khndzoresk

Después de visitar el Monasterio de Tatev, nos dirigimos a Goris para visitar las Cuevas de Khndzoresk. Nos costó encontrarlo. Hay que poner en el GPS “Puente Colgante de Khorezs” y te lleva por un camino de tierra, junto a sembrados, hasta un lugar plano en el que dejar el coche. Desde allí, unas escaleras de madera muy empinadas, te llevan al largo puente que se eleva sobre un profundo cañón y que hay que cruzar para acceder a las cuevas.

Al volver, un señor mayor con un antiguo LADA, nos ofreció subir en coche hasta el aparcamiento, en lugar de hacerlo por las escaleras por 1000 AMD (3€), ofrecimiento que por supuesto aceptamos de buen agrado.

Este lugar no es solo una maravilla natural, sino también un antiguo asentamiento troglodita. Durante siglos, las personas vivieron dentro de estas cuevas, adaptándolas como casas, iglesias e incluso escuelas. Se cree que la zona estuvo habitada hasta la década de 1950, cuando los últimos residentes fueron trasladados a aldeas más modernas.

Khndzoresk también tuvo un papel en la historia armenia, ya que fue un refugio durante las invasiones persas y otomanas. Aún se pueden ver antiguas iglesias y monumentos con inscripciones en piedra.

Para acceder a las cuevas, hay que cruzar un puente colgante de 160 metros de largo que impresiona.

Realmente es un lugar solitario, pero muy curioso y con un paisaje precioso. En él, se pueden visitar las antiguas viviendas excavadas en la roca; la Iglesia de San Hripsime, una pequeña iglesia medieval escondida entre las rocas; y las tumbas de Melik Tang, un antiguo noble armenio que luchó contra las invasiones extranjeras.

La verdad es que se trata de una visita “distinta”, pero creo que lo mejor de todo es cruzar el largo puente de vértigo.
Old Goris

Habíamos leído acerca de las formaciones rocosas típicas de Goris, parecidas a las chimeneas de la Capadocia turca, y aunque las pudimos encontrar en el camino de Goris a Khndzoresk, e incluso en la antigua ciudad – cueva, decidimos dirigirnos a Old Goris donde pensamos que serían mucho más evidentes y cercanas.

Old Goris, también conocido como Kores, es la parte antigua de la actual ciudad de Goris. Este sitio ha sido habitado desde tiempos prehistóricos y es famoso por sus casas-cueva talladas en la roca volcánica blanda.

Durante siglos, Old Goris sirvió como un refugio estratégico en épocas de guerra y conflictos. Las montañas y acantilados que rodean la zona ofrecían protección contra invasores, y las cuevas eran perfectas para esconderse. Hoy en día, se pueden ver muchas de estas antiguas casas-cueva abandonadas, con pasadizos y estructuras semiderruidas.

Además, el paisaje está lleno de extrañas columnas y picos de piedra, que parecen sacados de otro mundo.
Khndzoresk y Old Goris son parecidos, pero no son lo mismo

Old Goris es accesible a pie, mientras que la ciudad cueva de Khndzoresk, se halla a 15 kilómetros de Goris. En la primera, se encuentran antiguas cuevas habitadas en la primera mitad del siglo XIX, mientras que el segundo fue un asentamiento hasta 1950. La principal atracción de Old Goris son sus formaciones rocosas porque sus casas cuevas, o están en ruinas, o se siguen usando como cocheras o corrales. Ten en cuenta que en el barrio sigue viviendo gente. En las cuevas de Khndzoresk, por el contrario, ya no vive nadie. Sus cuevas son visitables, hay menos formaciones rocosas y su principal atracción es el puente colgante.
Zorats Karer: El Stonehenge Armenio

Aunque en un principio habíamos pensado dormir en Goris antes de volver a dirigirnos al Norte, después de comer habíamos finalizado nuestras visitas y decidimos adelantar la vuelta y dormir en el camino. Así que, ya de vuelta, visitamos Zorats Karer, un círculo de piedras megalítico mucho más antiguo que Stonehenge, que se encuentra junto a la carretera, cerca de la población de Sisian.

Zorats Karer es un antiguo complejo megalítico formado por más de 200 enormes piedras de basalto, algunas perforadas con agujeros circulares misteriosos. Los arqueólogos debaten su función: ¿Era un observatorio astronómico? ¿Un santuario funerario? ¿O una combinación de ambos? Lo que es seguro es que tiene más de 7.500 años de antigüedad, lo que lo hace más viejo que Stonehenge y las pirámides de Egipto.

Este lugar ha fascinado a historiadores y astrónomos durante décadas. Algunos estudiosos creen que servía para observar el cielo y predecir eventos astronómicos, ya que las perforaciones en algunas piedras parecen alinearse con posiciones estelares. Otros sugieren que fue un cementerio prehistórico debido a la presencia de tumbas en los alrededores.

La entrada al sitio cuesta 1.500 AMD (3,50€), pero como ya hemos contado en entradas anteriores, no pagamos porque presentamos el certificado de discapacidad de Yayo y mi carnet de prensa.



8 comentarios
Qué preciosidad el monasterio y que impresionantes los paisajes!!! Un abrazo!!!
Sí que lo son. Un abrazo!!!!
Me ha gustado todo. Pero como soy una enanorada de los puentes, ese me ha encantado, más verte en él.
Sí se va el més malo amiga. Nos dejó un familiaar y otro anda ahí peleando. Gracias .
Buen fin de semana.
Un abrazo.
Mucho ánimo, Laura.
Un fuerte abrazo.
Tiene bastantes cosas para ver, lo que mas me ha llamado la atencion es el puente colgante, menuda pasada. 😍 Que tengas una feliz semana 😘
El puente colgante es impresionate y cruzarlo da un vértigo que ni imaginas.
Un beso. Feliz semana!!!!
¡Qué alucinante!
Pensarás que soy tonta, pero me fascinan las «piedras» tan antiguas. En realidad lo que me fascina son esos lugares con tanta historia, tan antiguos en el tiempo y que hoy en día podemos ver y hasta tocar.
Como esa piedra (observatorios, quién sabe) que tiene tantos años.
La de historia que han vivido, y la de historias que nos pueden contar.
Pienso que es un privilegio, y ojalá fueran todos conscientes de ello.
Eso sí, «yo» ese puente no lo cruzo. O mejor decir, que «mi vértigo» no cruza ese puente.
Se te ve muy guapa, amiga. Siempre con tan buen aspecto y juvenil.
Un besote.
Jijijijiji Gracias Nélida. Tú, que me ves con buenos ojos.
La verdad es que el puente da un poquillo de susto ¡No creas!
Aquí en Armenia serías feliz porque «piedras» desde luego, hay para aburrir. Ya sabes que yo soy mucho de lugares con Historia, bueno, y de playa.
Los Monasterios en Armenia son una pasada, en general en el Cáucaso, y una de las cosas que a ello contribuye es su ubicación, siempre espectacular.
Y en fin, la Prehistoria es una de mis pasiones ¿Qué te voy a decir?
Un besote enorme.