Más allá de los paisajes de postal de Kirguistán, hay un detalle que no pasa desapercibido para un fumador: el tabaco está en todas partes. Literalmente. No solo en cigarrillos, sino también en una curiosa forma ancestral que se mastica, se esconde entre las encías y puede provocar algo parecido a un trance. Bienvenido al mundo del nasvay.
El misterio de las bolas negras: ¿Qué es el nasvay?

En cualquier mercado kirguís, basta con seguir el olor fuerte, casi alcalino, para encontrar montones de bolitas negras o verde oscuro, vendidas a granel en sacos abiertos o pequeños paquetitos envueltos en plástico. No es incienso. No es droga. Es nasvay, el tabaco sin humo más popular de Asia Central.
El nasvay se elabora artesanalmente mezclando tabaco fuerte (Nicotiana rustica) con cal apagada, cenizas, agua y a veces ingredientes extraños como aceite vegetal o incluso excremento de camello. La mezcla se prensa en pequeñas bolas, pero se fuma: se mete directamente en la encía, entre el labio inferior y la encía, y se deja reposar durante unos 15–30 minutos.
El efecto es inmediato: un golpe de nicotina intenso, a menudo acompañado de un ligero mareo, cosquilleo, sudoración o sensación de “desconexión”. Algunos locales dicen que es “relajante como una siesta”, otros advierten de su efecto adictivo: “una vez que empiezas, no puedes parar”.
Fumar en Kirguistán

En Kirguistán, el tabaco está arraigado en la cultura, especialmente entre los hombres. Se calcula que más del 50 % de los hombres adultos fuman cigarrillos o usan nasvay, mientras que el porcentaje de mujeres fumadoras apenas supera el 3 %. Es fácil ver a grupos de hombres compartiendo cigarrillos en parques, frente a tiendas o incluso dentro de coches.
Dicho esto, el país ha dado pasos hacia una regulación más estricta:
Está prohibido fumar en espacios públicos cerrados, incluyendo restaurantes, transportes, oficinas y hospitales.
Existen zonas designadas para fumadores en algunos lugares, pero no son frecuentes ni están bien señalizadas.
Fumar en la calle no está perseguido, pero puede estar mal visto en algunas zonas religiosas o rurales.
¿Dónde comprar tabaco?
Cigarrillos

Se venden en casi cualquier tienda o quiosco. Las marcas locales son baratas (a partir de 30 soms, menos de 0,30 €), y también se encuentran marcas internacionales como Marlboro, Winston o Camel (164, 154, 161 soms respectivamente – Entre 1,50 y 1,60€). Los estancos como tal no existen; el tabaco forma parte del día a día y está disponible hasta en puestos de fruta.
Nasvay

Lo encontrarás en bazares como Osh o Dordoy en Bishkek o el Bazar Central de Karakol, y vendedores ambulantes o pequeñas tiendas rurales.
Se vende a granel, por peso o en bolsitas individuales. El precio puede variar, pero una bolsita de nasvay puede costar entre 2 y 10 soms.
¿Puedo importar tabaco a Kirguistán?

Sí, pero con limitaciones:
Los viajeros pueden importar hasta 400 cigarrillos o el equivalente en otros productos de tabaco, según la legislación aduanera.
El nasvay está regulado pero no prohibido. Aunque hay cierta presión internacional para prohibirlo, Kirguistán lo tolera como parte de su herencia cultural.
El otro lado del humo

Aunque muchos lo consideran más “natural” que el tabaco industrial, el nasvay no es un caramelo. Su uso prolongado está vinculado a:
Cáncer oral y de esófago
Problemas gastrointestinales y cardiovasculares
Alta dependencia por su concentración de nicotina
Además, se ha convertido en una epidemia silenciosa entre adolescentes, por su bajo coste y fácil acceso.
¿Vale la pena probarlo?

Kirguistán es un país lleno de contrastes. Si eres fumador, lo disfrutarás: el tabaco es barato, accesible y parte del paisaje social. Pero también es un lugar donde la tradición convive con el riesgo. Probar nasvay puede ser una experiencia intensa, tal vez única, pero hazlo con precaución. No es un souvenir; es un reflejo cultural de un país donde lo ancestral aún se mastica, se esconde entre las encías… y a veces te deja sin aliento.

