Como en tantas muchas otras ocasiones, llegamos a Kirguistán casi por casualidad. La idea era volver a visitar Uzbekistán y, desde allí, volar a Kazajistán; pero al momento de viajar, los vuelos estaban caros y decidimos visitar Kirguistán ¿Por qué no?
Nuestra ruta se desarrolló a lo largo de una semana, tiempo que es evidentemente insuficiente para conocer todo el país y, por supuesto, para hacer rutas de montaña; pero sí que es suficiente para hacer un itinerario bonito por un país muy diferente al resto de los que hemos conocido con anterioridad.
No visitamos los lugares típicos de montaña, como los lagos Ala-Kol o Son-Kul, al que llegan algunos viajeros buscando los increíbles colores de los lagos glaciares de Kirguistán o las amplias estepas pobladas de caballos salvajes y yurtas. Nosotros planteamos más bien un viaje “tranquilo”, adaptado a la semana de la que disponíamos, haciendo una ruta circular alrededor del lago Issyk Kul.

Preparar el viaje no fue fácil, ya que Kirguistán es todavía uno de esos países desconocidos para el turismo de masas – tan sólo 2.8 millones de turistas visitaron el país en 2023-. No existe mucha información al respecto, y la que existe, se encuentra básicamente en ruso. Es complicado moverse porque sus carreteras, aunque en proceso de reforma, están en bastante mal estado. El transporte público es exiguo o inexistente. Las infraestructuras turísticas son escasas. Y el período en el que se puede visitar el país sin las complicaciones de la climatología, es bastante corto.

Kirguistán es conocido por sus impresionantes paisajes montañosos, su rica cultura nómada y su belleza natural, incluyendo lagos alpinos y una gran biodiversidad; pero no es un país de grandes monumentos o bonitas ciudades, pese a haber formado parte de la mítica Ruta de la Seda. Se trata más bien de un país para realizar “turismo de aventura”: trekking, equitación, montañismo, alpinismo… y en el que aún es posible la acampada libre.

Pero tras haberlo visitado, y a pesar de seguir pensando que es uno de los países con una cultura muy alejada de la nuestra, creemos que ha sido bello haber podido descubrir uno de los lugares más vírgenes que aún existen, horrorizados como llegábamos desde Uzbekistán, donde en un periodo de tres años, cuando la gente se extrañaba al vernos por la calle, han pasado a una cierta masificación que nos descolocó y nos pareció casi insoportable.
Itinerario de una semana en Kirguistán por libre y en coche
Hicimos nuestra ruta por Kirguistán en coche de alquiler, algo que no es lo habitual, siendo lo más común hacerlo utilizando el servicio de marshrutkas (minibuses) o los viajes con agencia.
Los que nos seguís sabéis que ya tiene que estar la cosa complicada para que decidamos hacer una ruta que planifique otra persona. Pero lo cierto es que hay varias agencias en Kirguistán que hacen rutas chulas e itinerarios a medida.
Movernos en marshrutkas no era tampoco una opción con el poco tiempo que llevábamos, así que decidimos “tirarnos a la piscina” y alquilar un coche para hacer nuestro propio recorrido (hablaremos del tema del alquiler del coche en otra entrada).
Domingo 4 de mayo de 2025 – Tashkent – Bishkek

Llegamos a Bishkek provenientes de Tashkent en un vuelo de Uzbekistán Airways que duró 1h10´y nos costó 290€ (dos personas).
En el aeropuerto compramos una SIM local (700 som – 7€), sacamos dinero del cajero y contratamos un taxi , que tuvimos que regatear, y que nos llevó desde el aeropuerto hasta nuestro alojamiento (1.000 som – 10€), en el centro de la ciudad (30 km – 40 minutos).
Cozy Hotel (40$) está ubicado en el centro de Bishkek, muy cerca de la Plaza Ala Too.
Dedicamos la tarde a pasear por los parques y las calles del centro de la ciudad, y cenamos en el restaurante Navat, ubicado en el último piso del Centro Comercial Tsum (1679 som – 16€).
Lunes 5 de mayo de 2025 – Bishkek – Torre Burana – Cholpon Ata (130 km)

Nos trajeron el coche de alquiler al hotel (222$ por 6 días de alquiler + 400$ de depósito rembolsable) y comenzamos la primera ruta del viaje con la visita a la Torre Burana, que junto con el Caravasar de Tash Rabat, es el único monumento que se conserva de la Ruta de la Seda en el país (220 som 2 pax. – 2€).
Este primer tramo de carretera estaba en buenas condiciones de asfalto, pero se hizo igual de pesado de lo que se haría el resto del viaje por carretera por las importantes limitaciones de velocidad y la multitud de cámaras que la controlan. Además, es importante tener mucho cuidado porque se trata de una ruta muy concurrida por la policía, a la caza de la mínima infracción.
Tras comer algo en la carretera, nos dirigimos a Cholpon Ata para ver el museo de petroglifos (80 som por persona – 1,60€ en total) , y de allí nos dirigimos a nuestro hotel, una casa de huéspedes en el patio de una finca, llamdo Hotel Diamnod (22$).
Martes 6 de mayo de 2025 – Cholpon Ata – Karakol (270 km)

Tardamos alrededor de 6 horas en hacer este camino por una carretera sin asfaltar, con algunos tramos en obras. Lo cierto es que se hizo bastante pesado.
Llegamos casi al medio día a Karakol y aprovechamos para visitar el centro de la ciudad, la Catedral de la Santísima Trinidad, la Mezquita Dungan (50 som pax. – 1€ los dos) y el Gran Bazar.
Nos alojamos en un Airbnb de un barrio obrero dificilísimo de encontrar, pero muy confortable.
Miércoles 7 de mayo de 2025 Karakol – Ak-Suu Hot Springs – Jeti-Ögüz (Seven Bulls) – Bokonbaevo (160 km)

Nos despertamos temprano para ir a las piscinas de aguas termales de Karakol (400 som pax. más depósito de 50 som por las llaves – 8,50€ dos personas), algo que nos pareció una experiencia fascinante, ya que no habíamos hecho nada similar con anterioridad.
Posteriormente nos dirigimos a las formaciones rocosas de Jeti Ögüz, conocidas como Seven Bulls. Lo cierto es que los paisajes de Kirguistán son insólitos.
Por último, y rodeando el lago Issyk Kul por su parte sur, llegamos a Bokonbaevo tras una ruta pesadísima a través de una interminable y polvorienta carretera en obras indefinidas.
Nuestro Hotel en Bokonbayevo se llamaba Hotel Muras y su habitación era gigante y cómoda, y tenía además, el desayuno incluído (2.000 som – 20€ por noche).
Jueves 8 de mayo de 2025 – Espectáculo de águilas y alrededores de Bokonbaevo

Comenzamos el día subiendo a una colina cercana a Bokonbaevo para presenciar un espectáculo de caza de águilas con un berkutchi y sus dos hijos, que habían venido a buscarnos al Hotel Muras y que habíamos localizado a través de su hija (2.500 som por persona – 50€ los dos).
Después, visitamos el Cañón Skazka (50 som por persona – 1€ los dos), el valle de Barskoon, con sus monumentos dedicados al astronauta Yuri Gagarin y el desfiladero de Tamga con sus piedras Tamga Tash, que testimonian la presencia del budismo en la zona.
Viernes 9 de mayo de 2025 – Bokonbaevo – Cañones de Konorchek – Ala Archa – Bishkek (280 km)

Tratábamos de regresar a Bishkek haciendo unas paradas en los cañones rojizos de Konorchek y visitar el Parque Natural de Ala Archa, junto a la capital. Pero el día se torció porque comenzó a llover torrencialmente cuando llegamos al Parque de Ala Archa, lleno hasta los topes de familias en una capital en fiestas con motivo de la Festividad Nacional del 9 de mayo.
La carretera volvió a ser una tortura porque, aunque el asfalto mejora en los alrededores de la capital, el tráfico, los excesivos límites de velocidad y las cámaras, ralentizan mucho la circulación.
Terminamos el día en Dordoi Bazaar, un curioso mercado montado sobre contenedores a las afueras de Bishkek.
En esta ocasión y ya que disponíamos de vehículo, cogimos un hotel un poco más alejado del centro pero mucho mejor que el que nos habíamos alojado a nuestra llegada, el Hotel Kausar (42$).
Además, disfrutamos del espectáculo de drones que con motivo de la Fiesta Nacional, se celebró en el centro de Bishkek. Y volvimos a cenar en el Restaurante Navat, que además de bonito, tiene una comida deliciosa y un buen servicio de mesas (1.750 som – 17,50€).
Sábado 10 de mayo de 2025 – Bishkek – Málaga

Nuestro vuelo salía de madrugada, así que aprovechamos el día para visitar el Bazar de Orto-Sai y Osh Bazaar, el más grande y famoso de la capital.
Paseamos de nuevo por las calle de Bishkek y devolvimos el coche de alquiler.
Bien entrada la noche, cogimos un yandex desde el hotel al aeropuerto (1.066 som – 11€) para volver a casa.


8 comentarios
Un itinerario muy acertado. Habéis visitado lugares maravillosos.
Me quedo con las ganas de conocer los lagos alpinos y la belleza de esos paisajes.
Gracias por tan bonito viaje.
Un fuerte abrazo, Macarena.
Gracias a ti, Carmen. Un abrazo
Muy buen itinerario Macarena. Siempre descubro contigo lugares preciosos. Un beso
Muchas gracias, Vicenta. Un abrazo
Dónde alquilasteis el coche? Queé tipo de vehículo era? Muchas gracias
Es una empresa nueva. Si te interesa, te envío los datos al correo. Contactamos con ellos por whatsapp y cerramos la reserva antes de viajar. Luego allí, hicimos el pago íntegro y al contado en dólares (el depósito puede ser en euros) porque no admiten tarjeta. Y al devolver el coche, te devuelven la fianza reteniendo 50€ por si les llega alguna multa de tráfico. Si finalmente no llega ninguna, te los envían por western union, wise o paypal.
Nuestro coche era un Kia Río porque no hicimos rutas de montaña, pero donde lo alquilamos tienen también 4×4, aunque salen realmente caros. También alquilan equipamiento para acampada: tiendas, sacos, barbacoas…
Recoger el coche en el aeropuerto tiene un recargo de 30$ y si te lo entregan en el alojamiento te cobran 7$.
Muchas gracias. Os salió muy bien de precio! Nosotros reservamos un 4×4 bastante antiguo, de unos 25 años y nos cobran 101$ por dia! La agencia es Travelland. Todavía no hemos llegado. A ver qué tal nos va.
¡Seguro que os va bien!