Fruška Gora es un Parque Natural al Noroeste de Belgrado, conocido por su vegetación, sus viñedos y sus monasterios ortodoxos. Los belgradenses suelen ir a pasar el fin de semana porque es un área en la que hay lagos, se puede hacer senderismo, rutas en bici, hay merenderos y zonas de pic nic; pero lo que fuimos a hacer nosotros es visitar sus monasterios.

El Parque Nacional de Fruška Gora posee una rica flora, entre la que destacan sus 30 especies de orquídeas y sus 400 clases de setas que crecen en otoño. Además, frondosos bosque se extienden por toda la zona, entre los que destacan los bosques de tilos, los mayores de toda Europa. Y si esto fuera poco, Fruška Gora es área de viñedos y en ella se pueden visitar algunas bodegas.

La fauna también es rica en la montaña. De hecho, hay especies endémicas y en peligro de extinción, protegidas en esta zona de los Balcanes, entre las que destacan varias especies de libélulas e insectos; algunas aves, como el águila imperial y 60 especies de mamíferos, de las cuales, 17 se hallan protegidas.
Es imposible disfrutar de todo lo que ofrece el Parque Natural con tan poco tiempo, pero sí que se puede hacer una ruta chula, como la que hicimos nosotros para disfrutar de un buen día.
Como era domingo, el Parque estaba animado: bikers, senderistas, familias, deportistas, peregrinos y domingueros ocupaban las principales áreas del Parque que aun así, se hallaba lejos de encontrarse masificado.

Hicimos una ruta circular llegando desde Belgrado y terminando en la población de Sremski Karlovci, donde comimos y desde donde continuamos nuestra ruta hasta Novi Sad. No vimos todos los monasterios ¡Hay 17! Pero sí algunos de ellos, todos diferentes entre sí y con una historia a sus espaldas.

Se construyeron 35 monasterios ortodoxos en Fruška Gora, de los cuales se han conservado 17, y recientemente se han construido otros dos. Según datos históricos, la mayoría de los monasterios se construyeron en el período comprendido entre los siglos XV y XVIII. Todos los monasterios están ubicados en un área de 50 km de largo y 10 km de ancho, excepto el monasterio de Fenek. Es posible acceder a todos los monasterios de manera gratuita. Los aparcamientos tampoco se pagan.
Monasterios de Fruška Gora
Velika Remeta

Nuestra primera visita fue al Monasterio de Velika Remeta, en donde por cierto, había servicio religioso.

Según la leyenda, el monasterio fue fundado por el rey Dragutin a finales del siglo XIII y se menciona por primera vez en documentos históricos oficiales en el siglo XVI. El monasterio es de estilo barroco, aunque ha sufrido ciertas remodelaciones. Se trata de una comunidad masculina de monjes y está dedicado a San Demetrio. Está rodeado por alojamientos, y en el centro se eleva el campanario más alto de Srem, con 38,6 metros de altura.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el monasterio fue incendiado y la mayor parte del tesoro del monasterio fue robado.
Monasterio de Krušedol
El GPS nos llevó por la parte trasera del Monasterio hasta justo la Iglesia del Monasterio, aunque debiéramos haber llegado al aparcamiento delantero. En esta zona trasera había viñedos y un gran establo.

En mi opinión, éste es monasterio más bello de todos los que se construyeron en Fruška Gora, quizá por el rojo característico de su pórtico que tanto se asocia con los templos serbios.

El templo está rodeado por los cuatro lados por alojamientos y el interior del patio está decorado con bonitos jardines.

Este monasterio fue construido por Brankovic, uno de los últimos déspotas de Srem, a principios del siglo XVI, aunque su construcción se extendió durante más de cincuenta años. El templo está dedicado a la Anunciación de la Santísima Madre de Dios.

Debido al rico tesoro histórico, el famoso iconostasio y muchas reliquias, este fue uno de los monasterios serbios más importantes. Hoy, el monasterio llama la atención como mausoleo: además de las reliquias de los santos Brankovic, descansan allí las reliquias del patriarca Arsenij III Charnojevic, la princesa Ljubica Obrenovic, el rey Milan Obrenovic y muchos otros.

A diferencia de la mayoría de los monasterios de Fruška Gora, este no sufrió ningún daño durante la Segunda Guerra Mundial, pero el tesoro del monasterio fue saqueado. Aun así, todavía se pueden contemplar los frescos del pórtico y el interior de su iglesia, lo que lo convierte en un lugar aún más bello.
Novo Hopovo

Se cree que fue fundado por Djuradj Brankovic a principios del siglo XVI con una iglesia dedicada a San Nicolás. No obstante, la iglesia actual sustituye a una más antigua en el mismo lugar.

Debido a su arquitectura e historia rica en eventos culturales y religiosos, es uno de los monasterios serbios más importantes. El monasterio también fue un centro educativo durante varios siglos y los serbios de Belgrado venían a este monasterio para aprender a leer y escribir.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el monasterio sufrió grandes daños, el campanario fue demolido y la biblioteca y el archivo del monasterio fueron destruidos por incendios. El conjunto del monasterio actual consta de una iglesia, que está rodeada por todos lados por alojamientos, edificios administrativos y un muro.
Staro Hopovo

A unos dos kilómetros del monasterio Novo Hopovo, aislado y rodeado de bosques de pinos, se encuentra el monasterio masculino de Staro Hopovo, uno de los más pequeños de Fruška Gora. También es conocido como el Monasterio Viejo. A finales del siglo XV y principios del XVI, el déspota Đordje Branković construyó el monasterio y la iglesia dedicada a San Nicolás.

Casi no queda nada de aquella antigua iglesia, que fue construida de madera y cubierta con tejas. Dado que fue destruido por un terremoto a mediados del siglo XVIII, se construyó en su lugar la actual iglesia dedicada a San Panteleimon.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia del monasterio fue parcialmente dañada, la posada fue destruida y el iconostasio fue parcialmente quemado.

Sremski Karlovci

Tras haber visitado algunos de los Monasterios de Fruška Gora, nos dirigimos a Sremski Karlovci, una bonita ciudad a orillas del Danubio a tan sólo 5 km de Novi Sad.

La ciudad es muy pequeña, tan pequeña, que todos sus atractivos se concentran en la plaza principal, en la que comimos; pero merece la pena incluirla en la ruta del Parque Natural.
La Escuela de Gramática

Es el edificio más llamativo de la población por sus colores, pero además posee gran importancia para la cultura serbia, ya que aquí, a finales del siglo XVIII se comenzó a estudiar la lengua del país.
Corte del Patriarcado

Se trata de uno de los edificios más hermosos e interesantes desde el punto de vista arquitectónico y estético de Sremski Karlovci. Fue construido a finales del siglo XIX y se convirtió en el centro religioso y político de la vida de la comunidad ortodoxa serbia de Austro-Hungría. El palacio en sí es un monumento de excepcional importancia tanto para Serbia como para su región. Hoy tiene más o menos la misma función administrativa/religiosa, pero se considera un museo per se.
Catedral Ortodoxa de San Nicolás

El edificio fue diseñado en Viena y construido en la segunda mitad del siglo XVIII. Logró dar a la ciudad un estilo centroeuropeo.
Ayuntamiento, Fuente de los Cuatro Leones y Sremski Karlovci

Son las otras tres construcciones más llamativas de Sremski Karlovci y que le han dotado del carácter del que goza la ciudad y por lo que se hace imprescindible visitarla.


12 comentarios
No conocía el lugar y me ha encantado. Las fotos increíbles!!!
Gracias, Asun.
Qué ruta más preciosa y completa!
Los monasterios son increíblemente bellos, hacen juego con el paisaje.
Estupenda entrada, Macarena.
Abrazos.
Es una zona estupenda en la que se pueden hacer decenas de actividades, y los Monasterios son un encanto en medio de la Naturaleza.
Gracias Carmen. Un abrazo!!!!
Como siempre unas fotos preciosas. Ha sido todo un placer poder recorrer este lugar a traves de ellas. Un beso Macarena
Gracias Vicenta. Un abrazo!!!!
Completísima entrada. Jo, ese mismo recorrido de noche, caminando por esos bosques en los que cada cierto tiempo te encuentras esos monasterios y las lápidas que rodean algunos debe ser toda una experiencia. Un abrazo!
No creo que sea buena idea, David. Los caminitos de bosque cerrado por la noche tienen que ser aterradores. Quita, quita.
Un abrazo!!!
Muy coloridos esos monasterios. Pero me quedo con la iglesia del Staro Hopovo y su campanario. Me gusta su diseño. Se integran bien en el entorno.
Guapas fotos.
Un abrazo.
Yo me quedo con el Monasterio de Krusedol, pero he de reconocer que la que has elegido era preciosa, como dices, muy bien integrada en el entorno.
Muchas gracias Laura.
Un fuerte abrazo
Realmente la arquitectura es maravillosa.
Me he quedado maravillada con todos los Monasterios, algunos más que otros, pero todos me han llamado mucho la atención. Lástima que hayan robado el tesoro de su interior, pero bueno en aquella época y contexto era algo habitual.
Tu reportaje fotográfico no tiene parangón. ¡¡Gracias, Macarena!!
Un beso grande!
Además de los monasterios, el entorno es ideal. Las familias van a pasar el día y conservan todo de manera impecable. A mí me encantó el Monasterio de Krusedol.
Muchas gracias Nélida. Un beso.