La carretera militar georgiana es el nombre histórico de la ruta principal a través del Cáucaso, entre las ciudades de Vladikavkaz, en Rusia, y Tiflis. Tiene una longitud de 208 km y es una de las pocas rutas que atraviesan la cordillera, junto a la carretera militar de Osetia y la Transkam. El final de la carretera, cruza el paso fronterizo internacional de Darialis, en Georgia, y Verkhniy Lars, en Rusia.

Se trata de una ruta conocida y utilizada desde la antigüedad, pero reconstruida dada su importancia durante la anexión de Georgia al Imperio Ruso en 1801, debido a que se trata de la principal ruta comercial entre Armenia y Georgia con Rusia.

Cómo recorrer la Carretera Militar Georgiana
La carretera está atestada de camiones desde prácticamente la salida de Mtskheta, aparcados en los arcenes durante casi todo el día debido, no sólo a las dificultades que tienen para entrar en territorio ruso, sino por las limitaciones que tienen para circular libremente.

Durante la mañana, al parecer, su circulación se halla restringida, con lo que es en cierta manera fácil hacer la ruta en coche, pese a que debido a que hay camiones en ambos arcenes, la carretera, que es de doble sentido, se empequeñece. Pero a partir de las 14:00 horas, se da el pistoletazo de salida a la circulación de vehículos pesados y es una verdadera pesadilla compartir con ellos la carretera, ya que se trata de kilómetros y kilómetros de camiones circulando a escasa velocidad en ambas direcciones por una estrecha carretera de dos carriles en la que es imposible adelantar dado el trazado montañoso por el que transcurre.

Pese a todo, se trata de una de las rutas más bellas que hacer en Georgia, y yo diría que en todo el mundo, pues sus paisajes son absolutamente hermosos y espectaculares; pero es que además, posee una serie de atracciones imperdibles en el país. Y casi podría decirse, que si no has recorrido la Carretera Militar Georgiana, no has conocido verdaderamente Georgia.

Nuestro punto de partida fue Mtskheta, para evitar la salida de Tiflis a primera hora de la mañana y la idea original era habernos quedado a dormir en la población de Stepantsminda. Nuestro viaje fue en el mes de mayo y aunque llevábamos prendas de abrigo, hacía aún demasiado frío y oscurecía demasiado temprano como para pasar la noche allí, así que una vez que llegamos hasta la Iglesia de la Trinidad de Guergueti, decidimos volver y dormir en Tiflis. Aunque hay muchos viajeros que se quedan un tiempo para hacer senderismo en las bellas rutas de la zona.

Nosotros recorrimos la carretera en coche de alquiler, pero hay excursiones organizadas que pueden contratarse on line o en el casco antiguo de Tiflis. Además, hay pequeños autobuses y furgonetas que te llevan desde la capital hasta Stepantsminda, pero claro haciéndolo así, pierdes todas las paradas intermedias que merece la pena realizar.

Qué ver en la Carretera Militar Georgiana
Zhinvali Water Reservoir
Desde Mtskheta, la primera parada en la ruta es el embalse de Jinvali, Zhinvali Water Reservoir, un embalse artificial de agua proveniente del río Aragvi cuya construcción se realizó en 1986 junto a una presa hidroeléctrica, siendo la mayor reserva para el suministro de agua a la ciudad de Tbilisi.

En el principal mirador del embalse hay una explanada llena de puestecillos de comida y bebida y artículos para el frío –la mayor parte de ellos artesanales-, así como algún que otro souvenir.

La Fortaleza de Ananuri

La siguiente parada es la Fortaleza de Ananuri: dos castillos unidos por muros propiedad de los duques Aragvi, una dinastía feudal que dominaba la zona desde el siglo XIII, que se encuentra a orillas del embalse de Zhinvali.

En el interior, destacan dos iglesias: una más grande, es la Iglesia de la Madre de Dios, y es una bella joya del arte medieval. Posee un pórtico ornamentado, inscripciones georgianas, un bello fresco del Juicio Final en su interior, un retablo ortodoxo ejemplo de pintura religiosa medieval georgiana, y una cruz de vid en su fachada sur, hoy casi escondida tras una torre de piedra.

La Iglesia del Salvador, más pequeña y ubicada en la parte alta, alberga las tumbas familiares de los Aragvis y es del siglo XVII.

Desde el siglo XIII fue una de las principales fortificaciones de Georgia, jugando un papel decisivo en los distintos enfrentamientos entre señores feudales hasta principios de la Edad Moderna.

Estación de Esquí de Gudauri
La carretera continúa hasta Gudauri, donde el paisaje comienza a tornarse blanco.

Gudauri es un pequeño pueblo turístico en torno a la principal Estación de Esquí de Georgia que comenzó su funcionar en la década de los 70 y alcanzó su apogeo en la década de los 90. En la actualidad cuenta con 26 pistas de esquí que se extienden por una totalidad de 52km. Sin embargo, con la llegada del buen tiempo, el pueblo y sus instalaciones también reciben a un numeroso turismo de montaña interesado en las magníficas rutas de sus alrededores.

Monumento a la Amistad entre los pueblos de Rusia y Georgia

Tras seguir recorriendo paisajes nevados de infinita belleza, llegamos al Monumento a la Amistad entre los Pueblos de Rusia y Georgia del artista Zurab Tsereteli, construído en 1983, con una marcada estética socialista.

Se trata de un mirador de estructura semicircular que se asoma al conocido como Valle del Diablo. Sus mosaicos hacen referencia a escenas georgianas y rusas y citas del Caballero de la Piel de Tigre, del poeta georgiano Rustaveli.

Junto al mirador, se pueden realizar algunas actividades, como paseos en quads, caballos, parapente y hay algunos puestecillos de Fast Food.

Las cabezas gigantes de Sno

Muy pocos kilómetros antes de llegar al pueblo de Stepantsminda, nos desviamos hacia el asentamiento de Sno para ver el grupo de cabezas gigantes de piedra.

El conjunto es obra del artista Merab Piranishvili, quien volvió a su tierra natal para embarcarse en un proyecto: su proyecto vital.

Los bustos representan personajes reales de la historia y la literatura de Georgia, aunque una de sus últimas obras, representa la cara de Jesucristo. Están talladas en bloques monolíticos de granito, siendo el objetivo del artista esculpir 500 cabezas, lo que supondrá atraer cada vez a más turismo a una población deprimida y alejada.

La Iglesia de la Trinidad de Guergueti

La última de nuestra visitas fue a la Iglesia de la Trinidad de Guergueti, la icónica imagen que se ha seleccionado como carta de presentación de muchos de los folletos turísticos del país.
Esta Iglesia ortodoxa se ubica bajo el monte Kazbek, en el municipio de Kazbegi, a tan solo 18km de la frontera rusa.

El nombre de la iglesia corresponde al de una antigua población desaparecida cercana y al del glaciar homónimo del monte Kazbek. Su localización, aislada en la cima de una empinada montaña rodeada por la inmensidad de la naturaleza y con un macizo montañoso nevado de fondo, la han convertido en un símbolo para Georgia. Y verdaderamente la imagen constituye una bella estampa. Tan es así, que nosotros al llegar, pasamos casi media hora a lo lejos, tan sólo contemplándola bajo una fina lluvia de agua nieve.

Los habitantes del antiguo pueblo de Guergueti tenían la obligación de pagar el mantenimiento de la iglesia, y por ello, fueron apodados “siervos de la Trinidad”.
Durante siglos, en las épocas de guerras, las reliquias guardadas en Mtskheta, como la cruz de Santa Ninó y otros tesoros de la Iglesia ortodoxa y apostólica georgiana eran trasladados a Guergueti, por ser un lugar recóndito y aislado.

Durante la época soviética, la iglesia permaneció cerrada al culto, pero siguió siendo un popular destino turístico. En la actualidad es un establecimiento activo de la iglesia georgiana, en el que se celebran las ceremonias religiosas de la población local.

Hace un tiempo, sólo se podía acceder a la iglesia tras tres horas de senderismo por un empinado camino, o tras media hora en jeep a través de una pista de montaña. Pero hoy en día, se puede llegar hasta la iglesia en coche y hay dos aparcamientos cercanos donde poder dejarlo de manera gratuita mientras se visita la iglesia. Esto ha supuesto el fin del negocio de los habitantes de la cercana población de Kazbegi, que se ganaban la vida con el traslado de los visitantes. No obstante, hoy día tienen un concierto con los tours que llegan desde Tiflis y que dejan a los excursionistas en la parte baja de la montaña con la finalidad de que tengan que hacer uso de los vehículos para desplazarse hasta la cima y los habitantes de la zona puedan continuar con su tradicional forma de negocio.

La entrada a la iglesia de la Trinidad es gratuita, pero es un lugar muy tradicional en el que se exige un riguroso orden de vestimenta tanto a mujeres como a caballeros.

Hay quien dice que, siendo éste el final del camino (que no lo es, puesto que algo más al Norte se encuentran las Cascadas Gveleti y el Monasterio de Dariali), ocurre algo parecido a lo sucedido en la Odisea, en donde el camino supera la llegada a Ítaca. Yo no sé lo que significará para otros, pero en mi opinión, llegar a la Iglesia de la Trinidad de Guergueti y el camino que se recorre para llegar a ella son igual de bellos, interesantes y distraídos. Desde luego merece mucho la pena este recorrido por la Carretera Militar Georgiana, pero también he de decir que admirar la Iglesia de la Trinidad de Guergueti con el Monte Kazbek a su espalda nevado, ha sido una de las estampas más bonitas que he contemplado en todos mis viajes.

6 comentarios
Hola Macarena,
Ya sabes que estoy descubriendo Georgia a través de tus artículos. Esperaba esta entrada, más que nada para saber vuestra experiencia conduciendo por esta carretera. Y veo que hay que armarse de paciencia, pero según cuentas, el paisaje que se llega a divisar cura todos los males, hasta el de la desesperación.
Creo que es mejor alquilar el coche para poder parar en los puntos que has mencionado. Sin duda la Iglesia Trinidad de Guergueti ha sido lo que más me ha gustado, y mucho tiene que ver el lugar en el que está situada. Parce de postal. Y las cabezas gigantes de Sno me ha resultado de lo más curioso.
Un gran abrazo
Alicia
Hola Alicia,
Georgia tiene unos paisajes espectaculares. Desde que que comencé a escribir sobre el país, te lo vengo diciendo porque además las atracciones son variadas. Yo creo que os gustará. Además en esta zona se pueden hacer unos trekkings chulísimos en verano.
Un abrazo!!!!
Qué bonito todo, Macarena.
Y qué bonito verte por aquí de nuevo.
Los paisajes que hoy nos compartes nos quitan el aliento. Han traspasado la pantalla de un ordenador, para llevarme con ellos. Gracias por tus fantásticas explicaciones y el tremendo reportaje fotográfico.
Me gusta el frío, me gusta esa sensación al viajar. Cuanto más descubro de Georgia, más me está gustando, y eso es en gran parte a ti y tu gran labor con el blog.
Muchas gracias, querida amiga.
Un beso enorrrrrrme.
Georgia fascina, querida amiga. Y la carretera militar tiene tantos lugares alucinantes que parecen de otro mundo.
Aquí, la verdad es que sí que pasamos un poquito de frío, pero mereció la pena.
Muchas gracias a ti. Un besazo gigante.
Buenas tardes Macarena,
muchas gracias por tu blog, te he conocido a través de una amiga y me está encantando!
Una pregunta, nosotros iremos a Georgia en mayo con un coche de alquiler. Había leído que para llegar a la Iglesia de la Trinidad de Guergueti tenías que coger un coche que sale desde el pueblo. ¿Es posible llegar a la iglesia con tu propio coche?
Muchas gracias,
un saludo!
¡Hola Sonia!
Muchas gracias por tu comentario.
Podéis llegar en vuestro coche hasta la iglesia misma. Arriba hay dos aparcamientos.
Los coches que te subían cuando no había carretera siguen estando en el pueblo, en un aparcamiento que hay justo abajo de la carretera que sube a la Iglesia. Desde la construcción de la carretera que llega hasta la iglesia, se les fastidió el negocio. Ahora, lo que hacen es subir a la gente que no tiene coche y a los grupos que llegan en autobús. Pero vosotros, podéis llegar con el coche de alquiler hasta arriba.
El un mes volvemos nosotros. Esta vez vamos a visitar Armenia. Por poquito no hemos coincidido.
Un abrazo y feliz viaje!!!